Fecha de la modificación significativa más reciente: 22 de febrero de 2006. Las revisiones Cochrane se revisan regularmente y se actualizan si es necesario.
RESUMEN EN TÉRMINOS SENCILLOSUso de sondas urinarias a corto plazo posterior a la cirugía urogenital en adultos Las sondas urinarias se usan con frecuencia después de la cirugía urológica o ginecológica para supervisar la diuresis, permitir que los pacientes evacuen la orina, permitir el lavado vesical y ayudar a la cicatrización de los tejidos. Pueden insertarse a través de la uretra (un tubo entre la vejiga y el exterior) o de forma suprapúbica (a través del abdomen). Se pueden utilizar diferentes diseños o materiales para las sondas y existen diferentes formas de manipulación y extracción de las mismas. Esta revisión evalúa las pruebas para estas opciones. Cinco ensayos indicaron que pudiera ser mejor utilizar una sonda después de la cirugía que no utilizarla, ya que en menos personas hubo que volver a colocar la sonda cuando ésta se utilizó desde el principio. La información de seis ensayos indicó que cuando se utilizó una sonda suprapúbica en lugar de una uretral, hubo que volver a colocar una sonda debido a retención urinaria en menos personas. En once ensayos las personas presentaron menos infecciones urinarias cuando las sondas se extrajeron lo antes posible. Aunque se incluyeron 39 ensayos en la revisión, las pruebas en general fueron de calidad deficiente y procedieron de estudios pequeños, lo que a menudo no proporcionó suficiente información para establecer conclusiones firmes. Es necesario realizar ensayos muchos más grandes con muchos más participantes. |
RESUMENAntecedentes: El uso de una sonda urinaria (por vía uretral o suprapúbica) es frecuente después de la cirugía urogenital. No existe consenso sobre cómo disminuir las complicaciones y la práctica varía.
Objectivos: Establecer la forma óptima de utilizar las sondas urinarias después de la cirugía urogenital en adultos.
Estrategia de búsqueda: Se realizaron búsquedas en el Registro Especializado de Ensayos Controlados del Grupo Cochrane de Incontinencia (Cochrane Incontinence Group) (búsqueda hasta el 30 de mayo de 2005) y en las listas de referencias de los artículos pertinentes.
Criterios de selección: Se identificaron ensayos aleatorios y cuasialeatorios. Los estudios eran excluídos sí eran ensayos no aleatorios o cuasialeatorios en adultos en los que se utilizó una sonda posterior a la cirugía urogenital.
Recopilación y análisis de datos: Dos revisores obtuvieron los datos de manera independiente y los revisaron de forma cruzada. Se solicitó aclaración a los autores de los ensayos cuando los datos pudieron haberse obtenido pero no se informaron.
Resultados principales: Se identificaron 39 ensayos aleatorios para su inclusión en la revisión. Éstos fueron generalmente pequeños y de deficiente o moderada calidad y solamente informaron datos para algunas medids de resultado. Todos los intervalos de confianza fueron amplios.
Uso de una sonda urinaria versus no uso
Los datos de 5 ensayos fueron heterogéneos, pero tuvieron la tendencia a indicar un riesgo más alto de tener que colocar una sonda o volverla a colocar, si ésta no se utilizó en el período postoperatorio. Los datos sólo proporcionaron una estimación imprecisa de alguna diferencia en la infección urinaria.
Uso de sonda uretral versus uso de sonda suprapúbica
En 6 ensayos fue necesario volver a colocar una sonda uretral en un número mayor de personas si se utilizó una sonda uretral después de la cirugía, en lugar de una suprapúbica (RR 3,66; IC del 95%: 1,41 a 9,49).
Menor duración del uso de la sonda durante el período postoperatorio versus mayor duración
En 11 ensayos, los 7 ensayos con datos indicaron menos infecciones urinarias cuando se extrajo el catéter más temprano (por ejemplo, 1 día versus 3 días, RR 0,50; IC del 95%: 0,29 a 0,87), sin que hubiera un patrón con respecto a uso de la sonda.
Uso de pinzamiento y liberación antes de la extracción de la sonda versus extracción inmediata de la sonda
En un único ensayo pequeño, el grupo de pinzamiento y liberación mostró una incidencia significativamente mayor de infecciones urinarias (RR 4,00; IC del 95%: 1,55 a 10,29) y una demora para retornar al vaciamiento normal (RR 2,50; IC del 95%: 1,16 a 5,39).
Conclusiones de los revisores: A pesar de revisar 39 ensayos elegibles, se pudo llegar a pocas conclusiones firmes debido a las múltiples comparaciones consideradas, el pequeño tamaño de los ensayos individuales y su calidad deficiente. El uso o no de una política particular se basa generalmente en el balance entre los riesgos de morbilidad (especialmente infección) y los riesgos de tener que volver a colocar una sonda.
Esta revisión debería citarse como: Phipps S, Lim YN, McClinton S, Barry C, Rane A, N'Dow J. Uso de sondas urinarias a corto plazo posterior a la cirugía urogenital en adultos (Revisión Cochrane traducida). En: La Biblioteca Cochrane Plus, número 4, 2007. Oxford, Update Software Ltd. Disponible en: http://www.update-software.com. (Traducida de The Cochrane Library, 2007 Issue 4. Chichester, UK: John Wiley & Sons, Ltd.).
Éste es el resumen de una revisión Cochrane traducida. La Colaboración Cochrane prepara y actualiza estas revisiones sistemáticas. El texto completo de la revisión traducida se publica en La Biblioteca Cochrane Plus (ISSN 1745-9990).
El Centro Cochrane Iberoamericano traducen, Infoglobal Suport edita, y Update Software Ltd publica La Biblioteca Cochrane Plus.