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| RESUMEN EN TÉRMINOS SENCILLOS |
No existe evidencia suficiente para mostrar que las prostaglandinas extraamnióticas tengan un beneficio superior al de otros métodos para la inducción del parto.
A veces es necesario iniciar artificialmente el trabajo de parto por razones de seguridad para la madre o el hijo. Pueden administrarse fármacos tales como la colocación de un gel dentro de la vagina o el cérvix, o dentro de la cavidad uterina en el espacio localizado entre la pared uterina y el saco amniótico. Este gel se coloca mediante una sonda. Las prostaglandinas son fármacos que se utilizan para madurar el cérvix o para ayudar a iniciar el trabajo de parto. La revisión de ensayos comparó diferentes métodos de administración de prostaglandinas para iniciar el trabajo de parto. Se encontró que la prostaglandina extraamniótica era efectiva, pero que era más invasiva que otros métodos. No hubo evidencia suficiente que muestre que las prostaglandinas extraamnióticas sean superiores a otros métodos.
| ANTECEDENTES |
Algunas veces es necesario inducir artificialmente el trabajo de parto por motivos de seguridad para la madre o para el hijo. Esta revisión forma parte de una serie de revisiones acerca de los métodos de inducción del parto que utiliza un protocolo estandarizado. Para información más detallada acerca de los fundamentos de este abordaje metodológico, por favor remitirse al protocolo "genérico" actualmente publicado (Hofmeyr 2000). El protocolo genérico describe como se combinarán varias revisiones estandarizadas para comparar diversos métodos para preparar el cuello del útero e inducir el parto. Los estudios incluidos en esta revisión se refieren primariamente a la acción de las prostaglandinas extraamnióticas como un agente de maduración cervical para la preparación de la inducción al trabajo de parto.
Las prostaglandinas han sido utilizadas desde inicios de la década de los 70 como agentes para la maduración cervical en el tratamiento previo a la inducción en aquellas mujeres que requieren de inducción del trabajo de parto, pero que tienen un cérvix inmaduro o desfavorable. Cuando se lleva a cabo la inducción en un cérvix inmaduro, hay una mayor frecuencia de fracasos en la inducción y un aumento en la frecuencia de partos por cesárea. A menudo se utiliza la amniotomía junto con oxitocina para facilitar la inducción y se considera que se asocia con la liberación de prostaglandinas endógenas que, a su vez, promueven la maduración cervical. Sin embargo, este procedimiento puede ser poco confortable, incómodo o imposible de realizar con un cérvix cerrado y tiene la desventaja de que impone un límite de tiempo en el proceso de inducción. Dentro de las prostaglandinas que se han utilizado para la maduración y la inducción, se considera que la PGE2 actúa primariamente sobre los tejidos cervicales, mientras que la PGF2 alfa actúa sobre los tejidos cervicales y miometriales. Dentro de las características de un agente ideal para la maduración cervical se incluye la habilidad de actuar sobre el cérvix sin ejercer una acción en el miometrio (incluyendo las contracciones). La colocación extraamniótica de prostaglandinas se realizó por primera vez a inicios de la década de los 70 y ha sido reemplazada por la colocación a nivel cervical o vaginal. Aunque hay reportes que se refieren a una introducción de tabletas de prostaglandinas en el espacio extravaginal, todos los estudios incluidos en la revisión usan un gel de prostaglandina, a excepción de un estudio que utiliza prostaglandina en una solución salina (0.5 microgramos/ml), aplicada mediante una sonda de Foley a una frecuencia de 1 ml/min (Sherman 1993). Cuando se utiliza el gel de prostaglandina, se coloca mediante una sonda de Foley insertada a través del cuello del útero dentro del espacio extraamniótico.
| OBJETIVOS |
A partir de la mejor evidencia disponible, determinar la efectividad y seguridad de las prostaglandinas extraamnióticas para la maduración del cuello uterino en el tercer trimestre y para la inducción del parto.
| CRITERIOS PARA LA VALORACIÓN DE LOS ESTUDIOS DE ESTA REVISIÓN |
Ensayos clínicos que comparen prostaglandinas extraamnióticas para la maduración del cuello uterino o para inducir el trabajo de parto, contra placebo / ningún tratamiento o contra otros métodos ya mencionados dentro de una lista preestablecida de métodos de inducción del parto que ya han sido revisados. Todos los ensayos incluidos incorporan algún tipo de asignación al azar a los grupos y reportaban datos sobre uno o más de los resultados preestablecidos (Ver: "Métodos de la revisión").
Se incluyeron mujeres embarazadas en inducción del parto en el tercer trimestre que portaran un feto viable.
Los análisis de subgrupos que se preestablecieron incluían: mujeres nulíparas o multíparas, cuello uterino desfavorable, favorable o sin definir. Solamente aparecen en las tablas de análisis aquellos resultados que tienen datos disponibles.
Prostaglandinas extraamnióticas comparadas contra placebo / sin tratamiento o contra otros métodos para la inducción del parto o para la preparación del parto ubicados sobre las prostaglandinas extraamnióticas dentro de una lista predeterminada de métodos de inducción del parto. Las comparaciones incluidas en los estudios en esta revisión son las siguientes:
(i) placebo;
(ii) prostaglandinas vaginales;
(iii) prostaglandinas intracervicales;
(iv) oxitocina intravenosa;
(v) métodos mecánicos (sonda de Foley con tracción).
Para los detalles de esta estrategia de selección, por favor remitirse a la sección de "Métodos de la revisión".
Dos autores de revisiones sobre inducción del parto (Justus Hofmeyr y Zarko Alfirevic) han preestablecido aquellos resultados clínicamente relevantes en los ensayos sobre métodos de maduración cervical / inducción del parto. Las diferencias fueron resueltas mediante discusión.
Se escogieron cinco resultados primarios como los más representativos dentro de aquellas medidas de efectividad y de complicaciones que son clínicamente importantes. Los análisis de subgrupos se limitarán a los resultados primarios:
(1) parto vaginal no logrado al cabo de 24 horas (o de acuerdo con un período especificado por los autores de los ensayos);
(2) hiperestimulación uterina con cambios en la frecuencia cardiaca fetal (FCF);
(3) cesárea;
(4) morbilidad neonatal grave o muerte perinatal (por ejemplo, convulsiones, asfixia al nacer de acuerdo con la definición de los autores de los ensayos, encefalopatía neonatal, discapacidad en la infancia);
(5) morbilidad materna grave o muerte (por ejemplo, ruptura del útero, ingreso a unidad de cuidados intensivos, septicemia).
La morbilidad y la mortalidad perinatal y materna son resultados compuestos. ésta no es una solución ideal puesto que algunos componentes son claramente menos graves que otros. Es posible que una intervención cause más muertes pero una morbilidad menos grave. No obstante, en el contexto de la inducción del parto a término, esto es poco probable. Todos estos eventos son poco frecuentes y sería fácil detectar un cambio modesto en su incidencia si se presentan resultados compuestos. La incidencia de componentes individuales será explorada dentro de los resultados primarios (ver más adelante).
Los resultados secundarios se refieren a medidas de efectividad, complicaciones y satisfacción.
Medidas de efectividad:
(6) cérvix desfavorable / sin cambios después de 12 a 24 horas;
(7) aumento de oxitocina.
Complicaciones:
(8) hiperestimulación uterina sin cambios en la FCF;
(9) ruptura del útero;
(10) analgesia epidural;
(11) parto vaginal instrumental;
(12) manchado con meconio;
(13) puntuación de Apgar <7 a los 5 minutos;
(14) ingreso a unidad de cuidados intensivos neonatales;
(15) encefalopatía neonatal;
(16) muerte perinatal;
(17) discapacidad en la infancia;
(18) efectos secundarios en la madre (todos);
(19) náusea en la madre;
(20) vómito en la madre;
(21) diarrea en la madre;
(22) otros efectos secundarios en la madre;
(23) hemorragia en el postparto (según sea definida por los autores de los ensayos);
(24) complicaciones graves de la madre (por ejemplo, ingreso a unidad de cuidados intensivos, septicemia, pero excluyendo ruptura del útero);
(25) muerte de la madre.
Medidas de satisfacción:
(26) falta de satisfacción de la mujer;
(27) falta de satisfacción del cuidador.
La 'ruptura del útero' incluye todas las rupturas de un útero cicatrizado o sin cicatrizar. Se excluyen las dehiscencias insignificantes de cicatrices que se encuentran incidentalmente en el momento de la cirugía.
Otros resultados adicionales pueden aparecer en revisiones primarias individuales, pero no contribuirán a las revisiones secundarias.
Aunque se buscaron todos los resultados mencionados anteriormente, solamente aparecerán en las tablas de los análisis aquellos que tienen datos.
La terminología de la hiperestimulación uterina es problemática (Curtis 1987). En las revisiones usaremos el término 'hiperestimulación uterina sin cambios en la FCF' para incluir la taquisístole uterina (>5 contracciones por cada 10 minutos por lo menos durante 20 minutos) y la hipersístole uterina / hipertonía (una contracción que dura por lo menos dos minutos). Emplearemos el término 'hiperestimulación uterina con cambios en la FCF' para denotar el síndrome de hiperestimulación uterina (taquisístole o hipersístole con cambios en la frecuencia cardiaca fetal, tales como desaceleraciones persistentes, taquicardia o reducción en la variabilidad a corto plazo).
Los resultados se incluyeron en el análisis si se adoptaron medidas razonables para minimizar los sesgos del observador y si había datos disponibles para el análisis de acuerdo con la asignación original a los grupos.
| ESTRATEGIA DE BÚSQUEDA PARA LA IDENTIFICACIÓN DE LOS ESTUDIOS |
Ver: Estrategia de búsqueda del Grupo Colaborador de Revisión (Collaborative Review Group).
Esta revisión se basa en la estrategia de búsqueda desarrollada por el Grupo de Embarazo y Parto (Cochrane Pregnancy and Childbirth Group) como un todo. La búsqueda se realizó simultáneamente para todas las revisiones sobre métodos de inducción del parto, de acuerdo como se menciona en el protocolo genérico de estas revisiones (Hofmeyr 2000).
Se identificaron los ensayos relevantes dentro del Registro Especializado de Ensayos Controlados del Grupo. Ver detalles del Grupo de Revisión para más información. Se hicieron búsquedas en el Registro Cochrane de Ensayos Controlados (Cochrane Controlled Trials Register). Fecha de la última búsqueda: diciembre de 2000.
Se hicieron búsquedas manuales de las listas de referencias de los reportes de ensayos y de revisiones.
| MÉTODOS DE LA REVISIÓN |
Se ha desarrollado una estrategia para tratar el gran volumen y complejidad de los datos de ensayos referentes a la inducción del parto. Se han estudiado muchos métodos en categorías muy diferentes de mujeres sometidas a inducción del parto. La mayoría de los ensayos son sobre intervenciones y comparan dos o más métodos en varias categorías de mujeres. Los clínicos y los padres necesitan que los datos estén organizados de acuerdo con categorías de mujeres para poder escoger cuál es el mejor método para un escenario clínico particular. Sería muy difícil obtener estos datos a partir de cientos de reportes de ensayos en un solo paso. Por lo tanto, hemos desarrollado un método de obtención de datos a dos pasos. La obtención inicial de los datos se hará en una serie de revisiones primarias organizadas de acuerdo con los métodos de inducción del parto, siguiendo una metodología estandarizada. Luego los datos se obtendrán a partir de revisiones primarias dentro de una serie de revisiones secundarias, organizados de acuerdo con las categorías de mujeres.
Para evitar la duplicación de datos en las revisiones primarias, los métodos de inducción del parto han sido organizados de acuerdo con un orden específico, desde uno hasta 25. Cada revisión primaria incluye comparaciones entre uno de los métodos (desde dos hasta 25) y solamente aquellos que lo preceden en la lista. De esta manera, la revisión sobre oxitocina intravenosa (4) incluirá solamente comparaciones contra prostaglandinas intracervicales (3), prostaglandinas vaginales (2) o placebo (1). Los métodos que se identifiquen en el futuro se agregarán al final de la lista. La lista actual es la siguiente:
(1) placebo/sin tratamiento;
(2) prostaglandinas vaginales;
(3) prostaglandinas intracervicales;
(4) oxitocina intravenosa;
(5) amniotomía;
(6) oxitocina intravenosa con amniotomía;
(7) misoprostol vaginal;
(8) misoprostol oral;
(9) misoprostol oral con amniotomía;
(10) métodos mecánicos, incluyendo la sonda de Foley extraamniótica;
(11) rotura de membranas;
(12) prostaglandinas extraamnióticas;
(13) prostaglandinas intravenosas;
(14) prostaglandinas orales;
(15) mifepristona;
(16) estrógenos;
(17) estrógenos con amniotomía;
(18) corticosteroides;
(19) relaxina;
(20) hialuronidasa;
(21) aceite de ricino, baños y/o enemas;
(22) acupuntura;
(23) estimulación del seno;
(24) intercurso sexual;
(25) métodos homeopáticos.
Las revisiones primarias serán analizadas de acuerdo con los siguientes subgrupos:
(1) presencia o ausencia de una cesárea previa
(2) nuliparidad o multiparidad;
(3) membranas intactas o rotas;
(4) cérvix favorable, desfavorable o indefinido.
Las revisiones secundarias incluirán todos los métodos de inducción del parto para cada una de las categorías de mujeres para las que se han hecho análisis de subgrupos en las revisiones primarias, e incluirán solamente cinco medidas primarias de resultado. De esta manera, habrá seis revisiones secundarias sobre métodos de inducción del parto en los siguientes grupos de mujeres:
(1) mujeres nulíparas, con membranas intactas (con cérvix desfavorable, favorable o sin definir);
(2) mujeres nulíparas, con ruptura de membranas (con cérvix desfavorable, favorable o sin definir);
(3) mujeres multíparas, con membranas intactas (con cérvix desfavorable, favorable o sin definir);
(4) mujeres multíparas, con ruptura de membranas (con cérvix desfavorable, favorable o sin definir);
(5) mujeres con cesárea anterior, con membranas intactas (con cérvix desfavorable, favorable o sin definir);
(6) mujeres con cesárea anterior, con ruptura de membranas (con cérvix desfavorable, favorable o sin definir).
Cada vez que se actualice una revisión primaria con nuevos datos, también se actualizarán las revisiones secundarias que incluyan aquellos datos que han cambiado.
Los ensayos incluidos en las revisiones primarias fueron obtenidos a partir de un conjunto inicial de ensayos referente a todas las intervenciones utilizadas para la inducción del parto (ver anteriormente los detalles de la estrategia de búsqueda). El proceso de obtención de los datos se realizó centralmente. Fue coordinado por la Clinical Effectiveness Support Unit (CESU) del Royal College of Obstetricians and Gynaecologists, Reino Unido, en cooperación con el Grupo de Embarazo y Parto de la Colaboración Cochrane. Este proceso permitió que la obtención de los datos fuera estandarizada para todas las revisiones.
Los ensayos se revisaron inicialmente con base en los criterios de elegibilidad, utilizando un formato estandarizado y los criterios de selección básicos que se especificaron anteriormente. Posteriormente, los datos fueron obtenidos dentro de un formato estandarizado, el cual fue sometido a una prueba piloto para verificar su consistencia e integridad. En el estudio piloto participaron investigadores del CESU y revisores anteriores en el área de inducción del trabajo de parto.
Se obtuvo información relacionada con la calidad metodológica de los ensayos en diversos aspectos. Este proceso se completó sin tener en cuenta los resultados de los ensayos. La evaluación del sesgo de selección examinaba el proceso que se siguió para generar la secuencia aleatoria y el método de encubrimiento de la asignación de manera separada. Estos aspectos fueron considerados como adecuados o inadecuados de acuerdo con el uso de los criterios descritos en la Tabla 01 para el propósito de las revisiones.
Se examinó el sesgo de ejecución de acuerdo con el tipo de persona que fue cegado en los ensayos, por ejemplo el paciente, el cuidador, quien evaluaba los resultados o quien los analizaba. En muchos ensayos, el cuidador, quien evaluaba los resultados y quien los analizaba eran la misma persona. Se buscaron detalles acerca de la factibilidad y la adecuación del cegamiento en todos los niveles.
Se incluyeron datos de resultados individuales dentro del análisis, siempre y cuando cumplieran los criterios preestablecidos en "Tipos de medidas de resultado". Los datos incluidos fueron procesados de acuerdo con lo descrito en el Manual de la Colaboración Cochrane (Cochrane Collaboration Handbook) (Clarke 2000). Se analizaron los datos obtenidos de los ensayos de acuerdo con la intención de tratar (cuando esto no se hizo en el reporte original, en lo posible se hizo nuevamente el análisis). En el caso de que existieran datos perdidos, se buscaron aclaraciones con los autores originales. Si la deserción fue de tal magnitud que podía afectar significativamente los resultados, estos datos se excluyeron del análisis. Cuando se disponga de información al respecto, se incluirá en los análisis.
Se obtuvieron datos a partir de todos los ensayos elegibles para examinar dentro de un análisis de sensibilidad qué aspectos relacionados con la calidad influyen sobre la magnitud del efecto. En aquellos ensayos que tienen un mal reporte, se informan los aspectos metodológicos como inciertos o que hay que clarificar.
Debido al gran número de ensayos, no fue posible realizar una obtención doble de los datos, de manera que el nivel de acuerdo entre las tres personas que obtuvieron los datos se evaluó con base en una muestra aleatoria de ensayos.
Una vez obtenidos los datos, estos fueron distribuidos a los revisores individuales para introducirlos en el programa informático Review Manager (RevMan 2000), se verificó su exactitud y se analizaron mediante el programa informático RevMan. Para los datos dicotómicos, se calcularon medidas de riesgo relativo con intervalos de confianza del 95% y en caso de no haber heterogeneidad, se combinaron los resultados utilizando un modelo de efectos fijos.
Los criterios que se preestablecieron para el análisis de sensibilidad incluyen todos los aspectos de la evaluación de la calidad mencionados anteriormente, incluyendo aspectos relacionados con sesgos de selección, ejecución y deserción.
El análisis primario se limitó a aquellos resultados preestablecidos y a los análisis de subgrupos. En caso de encontrar diferencias en resultados o subgrupos que no fueron preestablecidos, se hizo un análisis post hoc, pero se identificó claramente como tal, para evitar plantear conclusiones injustificadas.
| DESCRIPCIÓN DE LOS ESTUDIOS |
Estudios excluidos:
Se han excluido ocho estudios. Salamalekis 1990, Toppozada 1994 y Tsalacopoulo 1982 se excluyeron porque el criterio de ingreso dentro de los estudios fue muerte intrauterina. Se excluyeron varios estudios porque no reportaban ninguno de los resultados primarios de interés (Calder 1974; Keirse 1982; Reichel 1985; Thiery 1981; Thoumsin 1982).
Estudios incluidos:
En esta revisión se incluyen diez estudios. Un estudio más está pendiente de ser traducido y evaluado para su inclusión (Allouche 1993). Dos ensayos estudiaron la PGF2 alfa (Mahomed 1988; Quinn 1981) mientras que los demás estudios usaron la PGE2. En todos los estudios incluidos, la prostaglandina introducida dentro del espacio extraamniótico tenía una preparación en gel, con excepción de un estudio en donde se utilizó prostaglandina en una solución salina (0.5 microgramos/ml), aplicada a través de una sonda de Foley a una frecuencia de 1 ml/min (Sherman 1993). Ni Parewicjk 1986, Shepherd 1976, ni Wilson 1978 reportaron cómo se introdujo el gel de prostaglandina en el espacio extraamniótico. En el resto de los estudios, Clarke 1980 y Fenton 1985 removieron la sonda después de la inserción del gel, mientras que todos los demás dejaron la sonda in situ. Dentro de los estudios que mantuvieron la sonda in situ, Quinn 1981 infló el balón catéter a 10 ml, Greer 1989 y Stewart 1985 a 20 ml, mientras que Mahomed 1988 y Sherman 1993 inflaron el balón catéter a 30 ml. Cuando se utiliza una sonda de Foley como método mecánico de inducción, habitualmente se infla a 30-40 ml y se deja en el lugar.
Hubo variaciones considerables en las intervenciones que se estaban comparando contra la prostaglandina extraamniótica, tales como: PGE2 vaginal (Clarke 1980; Greer 1989; Stewart 1985; Wilson 1978), PGE2 intracervical (Parewicjk 1986), PGE2 oral (Wilson 1978), oxitocina intravenosa (Wilson 1978) estriol extraamniótico (Quinn 1981 ), sonda de Foley con tracción (Mahomed 1988) y placebo (Fenton 1985; Quinn 1981; Shepherd 1976; Sherman 1993).
Se han excluido de esta revisión las comparaciones contra estriol extraamniótico (Quinn 1981) y contra PGE2 oral (Wilson 1978) porque se ubican después de las prostaglandinas extraamnióticas en la lista preestablecida de comparaciones.
| CALIDAD METODOLÓGICA |
Asignación aleatoria.
De los diez estudios incluidos, había seis que no describían los métodos de asignación aleatoria (Greer 1989; Parewicjk 1986; Quinn 1981; Sherman 1993; Stewart 1985; Wilson 1978), uno utilizó la asignación de acuerdo con la fecha de nacimiento (Clarke 1980), otro utilizó un esquema alterno de asignación (Shepherd 1976) y solo dos describían métodos adecuados de asignación al azar y de encubrimiento de la secuencia (Fenton 1985; Mahomed 1988).
Cegamiento.
Mahomed 1988 comparó la sonda de Foley bajo tracción contra PGE2 extraamniótica y la naturaleza de la comparación no permitía que hubiera cegamiento. Wilson 1978 comparó oxitocina intravenosa, PGE2 vaginal, PGE2 oral y PGE2 extraamniótica. Intentar un cegamiento dentro de este ensayo habría sido una maniobra muy compleja. Se sabe que hay dos ensayos que utilizaron cegamiento (Fenton 1985; Quinn 1981). No se discutieron aspectos sobre el cegamiento en los demás estudios. En ausencia de éste, existe una posibilidad real de que haya sesgos, particularmente en cuanto a las decisiones sobre el tratamiento clínico, que a su vez, podrían tener un impacto sobre resultados tales como el número de partos vaginales que no se lograron dentro de 24 horas o las tasas de cesáreas.
| RESULTADOS |
Prostaglandinas extraamnióticas versus placebo
PGE2 extraamniótica
Tres estudios compararon PGE2 extraamniótica contra placebo. Fenton 1985 (n = 30) reclutó mujeres nulíparas con una puntuación de Bishop de 4 a > 36 semanas, mientras que Shepherd 1976 (n = 30) y Sherman 1993 (n = 116) utilizaron el mismo criterio de edad gestacional y cervical, pero incluyeron también mujeres multíparas. Fenton 1985 y Shepherd 1976 insertaron el placebo mediante una sonda de Foley y retiraron la sonda, mientras que Sherman 1993 dejó inflada la sonda de Foley en el lugar después de la administración del tratamiento y de placebo.
(i) resultados primarios
Los tres estudios reportaron información sobre las tasas de cesárea, las cuales eran de 8.2% en promedio con el uso de PGE2 extraamniótica en comparación con 17.6% en el grupo placebo (riesgo relativo (RR) 0.47, intervalo de confianza del 95% (IC) 0.2 - 1.08). Solo Shepherd 1976 reportó información sobre hiperestimulación con cambios en la frecuencia cardiaca fetal y de las 15 mujeres ubicadas en cada brazo del estudio, no se reportaron casos.
(ii) otros resultados
La mitad de las mujeres que recibieron PGE2 extraamniótica, requirieron adición de oxitocina (40% versus 80%) (RR 0.50, IC del 95% 0.38 - 0.66). No se encontraron diferencias significativas entre los grupos con respecto a la hiperestimulación uterina sin cambios en la frecuencia cardiaca fetal (RR 7.00, IC del 95% 0.37 - 132.4), a los partos vaginales instrumentados (RR 1.14, 95% CI 0.56 - 2.35) o a efectos secundarios en la madre (RR 5.0, IC del 95% 0.26 - 96.1).
PGF2 alfa extraamniótica
Un estudio (Quinn 1981) comparó la PGF2 alfa contra placebo. En este estudio había 40 mujeres nulíparas con una puntuación de Bishop < 4 que fueron asignadas al azar a la aplicación extraamniótica de PGF2 alfa (n = 15) o de un gel de placebo (n = 10). El gel fue insertado mediante una sonda de Foley que fue inflada a 10 cm y que se dejó in situ.
(i) resultados primarios
El único resultado primario que se reportó fue sobre cesáreas y no hubo una diferencia significativa entre los grupos dentro de este pequeño estudio (RR 0.33, IC del 95% 0.03 - 3.20).
(ii) otros resultados
Quinn 1981 reportó datos sobre morbilidad materna, hiperestimulación uterina sin cambios en la frecuencia cardiaca fetal y partos instrumentados. No hubo diferencias significativas entre los grupos al respecto. Hubo un reporte de un caso de muerte perinatal en el grupo tratado con PGF2 alfa extraamniótica.
Prostaglandina E2 extraamniótica versus prostaglandina E2 vaginal
Cuatro estudios reportaron información sobre la comparación entre prostaglandina E2 extraamniótica versus prostaglandina E2 vaginal (Clarke 1980; Greer; Stewart 1985; Wilson 1978).
(i) resultados primarios
Solamente Clarke 1980 reportó información sobre los partos vaginales que no se lograron en el transcurso de 24 horas e informó un riesgo relativo de 1.26 (IC del 95% 1.0 - 1.59). Los otros tres estudios restantes no reportaron diferencias significativas en las tasas de cesáreas (RR 0.89, IC del 95% 0.42 - 1.89).
(ii) otros resultados
Tres estudios (Greer 1989; Stewart 1985; Wilson 1978) reportaron que no había diferencias en los partos vaginales (RR 0.97, IC del 95% 0.60 - 1.55). Greer & Stewart 1985 reportaron que no había diferencias en la necesidad de aumento de oxitocina (RR 1.02, IC del 95% 0.75 - 1.40).
Prostaglandina E2 extraamniótica versus prostaglandina intracervical
(i) resultados primarios
Solamente Parewicjk 1986 comparó las prostaglandinas E2 extraamnióticas contra prostaglandinas intracervicales. El estudio no reportó diferencias significativas en las tasas de cesárea (RR 0.46, IC del 95% 0.04 - 4.99).
Prostaglandina extraamniótica E2 versus oxitocina intravenosa
(i) resultados primarios
Wilson 1978 reportó que no había diferencias en la tasa de cesáreas cuando se comparó la prostaglandina E2 extraamniótica versus oxitocina intravenosa (RR 0.20 (IC del 95% 0.03 - 1.51).
(ii) otros resultados
No se encontraron diferencias significativas en la tasa de partos instrumentados en mujeres que recibieron prostaglandinas E2 extraamnióticas en comparación con el uso de oxitocina intravenosa (RR 2.0, IC del 95% 0.43 - 9.32).
Prostaglandina E2 extraamniótica versus métodos mecánicos (sonda de Foley)
(i) resultados primarios
Mahomed 1988 reportó que no había diferencias en las tasas de cesárea cuando se comparó el uso de prostaglandinas E2 extraamnióticas contra sonda de Foley (RR 1.03, IC del 95% 0.53 - 1.99).
(ii) otros resultados
Mahomed 1988 también reportó que no había diferencias entre los grupos en la tasa de aumento de oxitocina (RR 0.83, IC del 95% .68 - 1.01), de partos vaginales instrumentados (RR 1.03, IC del 95% 0.15 - 6.92) o en los ingresos a unidades de cuidados intensivos neonatales (RR 0.90, IC del 95% 0.36 - 2.23).
Hay muy pocos datos que permitan hacer análisis de subgrupos que tengan sentido.
| DISCUSIÓN |
Todos los estudios dentro de la revisión, tuvieron tamaños de muestra pequeños y sólo una baja proporción de ellos comparó los mismos resultados. Cuando se comparó la PGE2 extraamniótica contra placebo, la mitad de las mujeres en el grupo de PGE2 extraamniótica requirieron de aumento de oxitocina (RR 0.50, IC del 95% 0.38 - 0.66). éste es el único hallazgo en el que se encontró una diferencia significativa en los resultados primarios o secundarios. Aunque el hallazgo que indica que no hay diferencias en las comparaciones con otros métodos de inducción sugiere que las prostaglandinas extraamnióticas son tan efectivas como otras modalidades dentro de los resultados que se compararon, los tamaños de muestra fueron muy pequeños en todos los casos como para plantear conclusiones al respecto, tal y como lo evidencian los amplios intervalos de confianza asociados con los hallazgos.
| CONCLUSIONES DE LOS AUTORES |
Aunque las prostaglandinas extraamnióticas pueden ser efectivas en la preparación cervical antes de la inducción y en la inducción, parecen no tener una ventaja aparente sobre otros métodos de inducción, en particular sobre los geles cervicales y vaginales o sobre la sonda de Foley. Existe información mínima acerca de la seguridad para el feto o sobre efectos secundarios en la madre, como infecciones. Desde una perspectiva de la mujer, la necesidad de introducir el gel a través del cérvix mediante una sonda puede considerarse como más invasiva que otros métodos.
Habría sido útil para los investigadores contar con ensayos controlados aleatorios de un tamaño apropiado para comprender el papel de las prostaglandinas extraamnióticas cuando fueron introducidas por primera vez. No obstante, las prostaglandinas extraamnióticas han sido reemplazadas en la práctica por otros métodos de administración de prostaglandinas y es poco probable que en el futuro haya mucho interés por realizar un ensayo controlado aleatorio al respecto.
| AGRADECIMIENTOS |
Ninguno.
| POTENCIAL CONFLICTO DE INTERÉS |
Ninguno conocido.
| TABLAS |
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1 = vaginal delivery not achieved in 24 hours
2 = uterine hyperstimulatin with fetal heart rate changes
3 = caesarean section
4 = serious neonatal morbidity /perinatal death
5 = maternal satisfaction
6 = maternal satisfaction, embarrassment
7 = oxytocin augmentation
8 = uterine hyperstimulation without fetal heart rate changes
10 = instrumental vaginal delivery
11 = meconium stained liquor
12 = Apgar score <7 at 5 minutes
13 = neonatal intensive care unit admission
15 = perinatal death
17 = maternal side effects (nausea, fever, vomiting, diarrhoea)
21 = women not satisfied
23 = woman embarrassed
ARM = artificial rupture of membranes
IV = intravenous
OB = obstetric
RCT = randomised controlled trial
VBAC = vaginal birth after caesarean section
vs = versus
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| TABLAS ADICIONALES |
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| REFERENCIAS |
| GRÁFICOS |
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| CARÁTULA |
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| FUENTES DE FINANCIACIÓN |
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| Palabras clave |
Traducción realizada por el Centro Cochrane Iberoamericano.
Usado con permiso de John Wiley & Sons, Ltd.




