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| RESUMEN EN TÉRMINOS SENCILLOS |
Es probable que los bloqueos nerviosos impliquen menos dolor después de la cirugía de cadera, pero se necesitan más pruebas
Después de una fractura de cadera, pueden bloquearse diversos nervios mediante el uso de analgésicos locales para reducir el dolor del paciente. La mayoría de los ensayos que encontró esta revisión son pequeños e investigaron una variedad de bloqueos nerviosos. Existe consenso acerca de que el bloqueo nervioso reducirá el dolor y la necesidad de utilizar otros analgésicos después de la cirugía para una fractura de cadera. Sin embargo, los ensayos no demuestran cuál es el mejor bloqueo nervioso o si presentan otros beneficios clínicos.
| ANTECEDENTES |
El término fractura femoral proximal o fractura de cadera se refiere a una fractura del fémur en el área ósea inmediatamente distal al cartílago articular de la cadera, a un nivel de aproximadamente cinco centímetros por debajo del límite inferior del trocánter menor. La mayoría de estas fracturas ocurre en la población de ancianos, con una edad promedio de alrededor de 80 años. Las mujeres predominan sobre los hombres en una proporción de, aproximadamente, cuatro a uno. La lesión normalmente es el resultado de una simple caída. Aunque la fractura de cadera por lo general es la única lesión, los pacientes con frecuencia padecen muchos otros problemas médicos asociados con el envejecimiento.
Se estima que hubo alrededor de 1,7 millones de fracturas de cadera en todo el mundo durante el año 1990 (WHO Study Group 1994). El número de pacientes con fractura de cadera continúa creciendo debido a la combinación de una población anciana cada vez mayor y un aumento de la incidencia específica según la edad. Se prevé que para el año 2050 la cifra a nivel mundial será de 6,26 millones de fracturas de cadera (Melton 1993). La mayoría de estas fracturas se tratan quirúrgicamente; de esta manera, la cirugía para la fractura de cadera representa uno de los procedimientos ortopédicos de urgencia más comunes.
Tanto antes como después de la cirugía, la fractura de cadera causa un dolor significativo. Existe a menudo una renuencia a administrar altas dosis de analgésicos para aliviar el dolor a estos pacientes ancianos, que con frecuencia padecen otros problemas médicos. Los fármacos opiáceos tienen las complicaciones de depresión respiratoria, somnolencia, hipotensión y confusión mental. Los fármacos antiinflamatorios no esteroides pueden aumentar el riesgo de hemorragia y hemorragia gastrointestinal, y pueden afectar negativamente a la función renal.
Se han descrito diversos bloqueos nerviosos que utilizan agentes anestésicos locales para reducir el dolor. Los nervios que pueden bloquearse son el nervio cutáneo, el lateral del muslo, el subcostal, el femoral, el ciático; puede producirse también el bloqueo nervioso triple (nervios femoral, obturador y ciático), el del psoas (plexo lumbar) o el epidural continuo. El uso de anestesia espinal, epidural, general o los bloqueos nerviosos como único método de anestesia para la cirugía se consideran en otra revisión Cochrane (Parker 2002) y no se tendrán en cuenta en esta revisión, la cual se limita a ensayos que consideran los bloqueos nerviosos como complemento de otros métodos para aliviar el dolor.
| OBJETIVOS |
Determinar si los bloqueos nerviosos son efectivos para aliviar el dolor después de una fractura de cadera. Se utilizó el análisis de subgrupos para los bloqueos administrados antes, durante y después de la analgesia operatoria.
Se comprobó la siguiente hipótesis nula: -
No hay diferencias en los resultados entre los pacientes que recibieron bloqueos nerviosos y aquellos que no los recibieron (grupo control).
| CRITERIOS PARA LA VALORACIÓN DE LOS ESTUDIOS DE ESTA REVISIÓN |
Todos los ensayos controlados aleatorios que comparen diferentes bloqueos nerviosos insertados antes, durante o después de la cirugía. Se consideraron para la inclusión los ensayos cuasialeatorios (por ejemplo, alternancia) y los ensayos en los que la asignación al tratamiento no fue adecuadamente ocultada.
Pacientes esqueléticamente maduros con una fractura femoral proximal.
Bloqueos nerviosos de cualquier tipo versus ningún bloqueo nervioso.
El resultado primario fue el alivio del dolor, que se evaluó mediante puntuaciones de dolor y por la necesidad de fármacos analgésicos orales y parenterales. Además, se buscaron datos de estudios individuales para el tratamiento de complicaciones médicas específicas y generales, y resultados a largo plazo: Los datos para otros resultados que se detallan en cada estudio también se consideraron para la inclusión.
a) Dolor y necesidad de analgesia
- nivel de dolor
- cantidad de analgesia parenteral utilizada
- cantidad de analgesia oral utilizada
b) Detalles quirúrgicos
- duración de la cirugía (incluido el tiempo necesario para aplicar el bloqueo)
- hipotensión durante la cirugía
- gases en sangre intraoperatoria
c) Complicaciones específicas del método de tratamiento:
- reacciones alérgicas
- daño a las estructuras circundantes al sitio del bloqueo nervioso
d) Complicaciones médicas generales
- neumonía
- infarto de miocardio
- accidente cerebrovascular
- insuficiencia cardíaca congestiva
- insuficiencia renal
- estado de confusión agudo
- trombosis venosa profunda (diagnóstico confirmado por autopsia, flebografía, estudios con isótopos, ecografía o pletismografía, según si se realizaron sistemáticamente o sólo con indicación clínica)
- embolia pulmonar (diagnosticada por estudios con isótopos, angiografía o autopsia)
- todas las complicaciones tromboembólicas (trombosis venosa profunda o embolia pulmonar)
e) Medidas de resultado finales:
- mortalidad
- duración de la estancia hospitalaria (en días)
- retorno del paciente a la residencia previa a la fractura
- cambios en la función mental
- estado funcional
- costos de cada procedimiento
| ESTRATEGIA DE BÚSQUEDA PARA LA IDENTIFICACIÓN DE LOS ESTUDIOS |
Se realizaron búsquedas en el registro especializado del Grupo Cochrane de Lesiones Musculoesqueléticas (octubre de 2001) y en las listas de referencias de los artículos, y se estableció contacto con los autores de los ensayos. El registro se compila a partir de múltiples bases de datos, incluidas las búsquedas habituales en el Registro Cochrane de Ensayos Controlados (Cochrane Controlled Trials Register) de la Cochrane Library, MEDLINE (que combina términos específicos del tema con la estrategia óptima de búsqueda de ensayos (Clarke 2001)), resultados de EMBASE y CINAHL y de búsquedas manuales. Para detalles adicionales, ver la estrategia de búsqueda en el módulo del grupo en The Cochrane Library .
También se hicieron búsquedas en MEDLINE (OVID Web 1966-octubre de 2001) usando la estrategia de búsqueda siguiente, combinada con la estrategia de búsqueda óptima para ensayos (Clarke 2001). No se aplicó ninguna restricción de idioma.
1. exp Hip Fractures/
2.((hip$ or femur$ or femoral$ or trochant$ or pertrochant$ or intertrochant$ or subtrochant$ or intracapsular$ or extracapsular$) adj4 fracture$).tw.
3. or/1-2
4. exp Anesthesia/
5. exp Anesthetics/
6. (an?esth$ or block$1).tw
7. or/4-6
8. and/3,7
| MÉTODOS DE LA REVISIÓN |
Dos revisores (RG y BA) obtuvieron de forma independiente los datos para las medidas de resultado mencionadas anteriormente. Además, estos revisores evaluaron cada ensayo de forma independiente, sin cegar su calidad metodológica. Todas las discrepancias fueron resueltas por discusión entre todos los revisores.
La evaluación de la metodología se basó en el método descrito por Jadad 1996 para los puntos 1-3 enumerados a continuación. También se usaron seis aspectos adicionales de metodología, puntos 4-9 a continuación.
1. Asignación aleatoria. Puntuación 2 si el método de asignación al azar fue cegado (p.ej., sobres opacos, numerados y sellados, extraídos de forma consecutiva) (código Cochrane A). Aquellos ensayos que se describieron como aleatorios, pero en los que el ocultamiento de la asignación no se mencionó o había posibilidades de descubrir la asignación, obtuvieron una puntuación de 1 (código Cochrane B). En los casos en que el ocultamiento de la asignación claramente no se realizó, como aquellos que utilizaron asignación cuasialeatoria (p.ej., uso de fechas de nacimiento pares o impares), la puntuación fue 0 (código Cochrane C).
2. ¿El estudio era a doble ciego? Los estudios descritos como cegados obtuvieron una puntuación 1, con un punto adicional si el método de cegamiento se consideraba adecuado (por ejemplo, si se menciona que la persona que realizó la evaluación y los participantes del estudio no pueden identificar la intervención a evaluar) o, en ausencia de tal manifestación, si se mencionaba el uso de placebos activos, placebos idénticos o simulaciones. Además, el método de cegamiento debía ser adecuado para la intervención (p.ej., soluciones del mismo color). De lo contrario, la puntuación era cero.
3. Descripción de retiros y abandonos. Los participantes que eran incluidos en el estudio, pero no completaron el período de observación, o que no eran incluidos en el análisis debían describirse. Debían mencionarse el número y razones para los retiros en cada grupo. Si no había ningún retiro, debía especificarse en el artículo. Si los detalles de los retiros se mencionaban, la puntuación era 1. Si no había ninguna mención de retiros, la puntuación era 0.
4. ¿Estuvieron los criterios de inclusión y de exclusión claramente definidos? Puntuación 1 si en el texto se mencionaba el tipo de pacientes incluidos y excluidos. De lo contrario, la puntuación era cero.
5. ¿Se describen adecuadamente los grupos tratamiento y control en el momento del ingreso al ensayo? Puntuación 1 si se proporcionaba un mínimo de cuatro detalles de ingreso (por ejemplo, edad, sexo, movilidad, tipo de fractura, puntuación de la función, puntuación de la prueba del estado mental). De lo contrario, la puntuación era cero.
6. ¿Los programas de atención que no eran opciones del ensayo fueron idénticos? Puntuación 1 si el texto indicaba que lo eran. De lo contrario, la puntuación era cero.
7. ¿Las medidas de resultado se definieron claramente en el texto? Se otorgó un punto si así fue. De lo contrario, la puntuación era cero.
8. ¿El seguimiento mínimo de los pacientes era de tres meses, con seguimiento activo de los pacientes a intervalos fijos? Se otorgó un punto si así fue. De lo contrario, la puntuación era cero.
9. ¿Se informaró de las pérdidas durante el seguimiento y, en caso de ser así, se perdieron menos del 5% de pacientes durante el mismo? Se otorgó un punto si así fue. De lo contrario, la puntuación era cero.
Se probó la heterogeneidad entre ensayos comparables usando una prueba de ji cuadrado estándar. Para cada estudio, se calcularon riesgos relativos y límites de confianza del 95% para los resultados dicotómicos, y diferencias promedio y límites de confianza del 95% para los resultados continuos. Los resultados de grupos comparables de ensayos se agrupaban mediante modelos de efectos fijos y aleatorios. Sin embargo, dada la muy escasa cantidad de estudios incluidos, aquí sólo se aplicó el modelo de efectos fijos.
| DESCRIPCIÓN DE LOS ESTUDIOS |
Se incluyeron ocho estudios en esta revisión. Un estudio (Van Leeuwen 2000) se identificó posteriormente y se excluyó por las razones proporcionadas en la tabla de "Características de los estudios excluidos". Todos fueron ensayos pequeños, con un rango de 19 a 59 participantes (con un total de 328 pacientes, principalmente mujeres y ancianos). La edad promedio de los pacientes varió de 77 a 82 años y la proporción de pacientes mujeres varió del 70% al 95%. Todos eran informes únicos, publicados en revistas en idioma inglés.
Cuatro estudios consideraron los bloqueos nerviosos aplicados en el momento de la cirugía bajo anestesia general. Coad 1991 comparó tres grupos: anestesia general junto con un bloqueo del nervio cutáneo lateral del muslo; anestesia general junto con un bloqueo nervioso triple; y anestesia general sola. Jones 1985 comparó la anestesia general junto con un bloqueo del nervio cutáneo lateral del muslo con la anestesia general sola. Hood 1991 comparó la anestesia general junto con un bloqueo nervioso triple y del nervio subcostal con la anestesia general sola. White 1980 comparó la anestesia general leve junto con un bloqueo del compartimiento del psoas con la anestesia general sola.
Spansberg 1996 utilizó anestesia espinal para todos los casos. Junto con esto, la mitad de los pacientes recibió un bloqueo del plexo lumbar por infusión de bupivacaína a través de un catéter, y a la otra mitad se le insertó un catéter para el bloqueo del plexo lumbar conectado a una infusión de solución fisiológica. Haddad 1995 comparó un solo bloqueo del nervio femoral aplicado en el momento del ingreso en el hospital con ningún bloqueo nervioso. Chudinov 1999 comparó un bloqueo continuo del compartimiento del psoas aplicado antes de la cirugía (en las seis horas posteriores al ingreso) con ningún bloqueo. Scheinin 2000 comparó una infusión epidural continua de bupivacaína y una infusión de fentanilo, que se aplicaron en las seis horas posteriores al ingreso, con ningún bloqueo.
Los detalles adicionales de cada estudio se encuentran en la tabla "Características de los estudios incluidos". Los revisores no establecieron contacto con los autores de cada estudio, pero se agradecería la información adicional acerca de cualquiera de estos estudios o de otros estudios que no se identificaron.
| CALIDAD METODOLÓGICA |
Los métodos de asignación al azar informados en estos estudios eran: sobres no marcados (Hood 1991); sobres sellados (Haddad 1995); "sobres aleatorios" (Jones 1985); programa informático (Spansberg 1996) y "bloques permutados al azar" (Scheinin 2000). Coad 1991, Chudinov 1999 y White 1980 no especificaron el método de asignación al azar. Los resultados para las puntuaciones de metodología fueron:
1 2 3 4 5 6 7 8 9 Total
1 0 1 1 1 1 1 0 1 7 Chudinov 1999
1 1 1 1 1 1 1 0 0 7 Coad 1991
2 1 1 1 0 1 0 0 0 6 Haddad 1995
2 2 0 1 1 1 1 0 1 9 Hood 1991
2 1 0 1 0 1 1 0 0 6 Jones 1985
1 0 1 1 1 1 1 0 1 7 Scheinin 2000
2 2 1 0 0 1 1 0 0 7 Spansberg 1996
1 0 0 1 1 0 1 1 0 5 White 1980
| RESULTADOS |
a) Dolor y necesidad de analgesia:
Coad 1991 informó de que el número de inyecciones intramusculares requeridas en las primeras 24 horas tras la cirugía se redujo de un promedio de 2,5 a 0,6 con el agregado de un bloqueo nervioso triple y a 1,5 con el bloqueo del nervio cutáneo lateral. Además, la dosis promedio de petidina que se administró durante las primeras 24 horas se redujo de 118 mg a 29 mg con un bloqueo nervioso triple y a 73 mg con un bloqueo del nervio cutáneo lateral. El tiempo transcurrido hasta la administración de la primera dosis de opiáceos aumentó de un promedio de 1,75 horas con anestesia general sola a 24,3 horas con un bloqueo nervioso triple y a 10,8 horas con un bloqueo del nervio cutáneo lateral. Coad 1991 también informó de que el número de pacientes que requerían anestesia parenteral en las primeras 24 horas posteriores a la cirugía se redujo de 16 de 16 pacientes a 7 de 17 con un bloqueo nervioso triple y a 14 de 17 con un bloqueo del nervio cutáneo lateral.
Hood 1991 informó de que el número de pacientes que no necesitaban analgesia en las primeras 24 horas posteriores a la cirugía fue de 2 de 25 en el grupo control y 19 de 25 en el grupo del bloqueo nervioso. El número promedio de inyecciones para el control del dolor en las primeras 24 horas fue 1,8 para el grupo control y 1,3 después del bloqueo nervioso. Además, este estudio informó de que la evaluación de la analgesia postoperatoria por el personal de la sala de enfermería y de recuperación mostró que un número menor de pacientes tenía una evaluación de la recuperación deficiente después del bloqueo nervioso (15 de 24 versus 1 de 25 para el personal de la sala de recuperación y 13 de 24 versus 2 de 25 para el personal de la sala).
Jones 1985 informó de que el número de inyecciones intramusculares requeridas en las primeras 24 horas se redujo de un promedio de 2,0 a 0,7 con el agregado de un bloqueo nervioso. Además, la dosis promedio de petidina administrada en las primeras 24 horas se redujo de 87 mg a 31 mg, una diferencia que se presentó como estadísticamente significativa. Jones 1985 también informó de que el número de pacientes que necesitaban analgesia en las primeras 24 horas posteriores a la cirugía se redujo de 9 de 9 pacientes a 5 de 9.
Spansberg 1996 utilizó puntuaciones de dolor con una escala analógica visual (EAV) que mostró una pequeña reducción en las puntuaciones promedio para los pacientes que recibieron bupivacaína. Se informó de que la diferencia no fue significativamente diferente.
Haddad 1995 también utilizó una EAV a los 15 minutos, dos y ocho horas después de la administración del bloqueo nervioso. Hubo una mayor reducción en las puntuaciones de dolor promedio para el grupo que recibió el bloqueo nervioso y los resultados se presentaron como estadísticamente significativos a los 15 minutos y a las dos horas. Además, el número de fármacos analgésicos parenterales administrados en las 24 horas posteriores al ingreso se redujo para el grupo del bloqueo nervioso.
Chudinov 1999 evaluó el dolor antes y después de la cirugía en intervalos de ocho horas mediante una EAV. Se observaron diferencias significativas (presentadas con un valor de p < 0,05), con menos dolor en el grupo del bloqueo del psoas a las 8 y 16 horas antes de la cirugía y a las 16, 24 y 32 horas después de la cirugía. El número de pacientes con un grado de tres o más en la EAV en los diferentes intervalos de tiempo no difirió entre los grupos. El número de pacientes satisfechos con el control del dolor fue mayor en aquellos asignados para recibir el bloqueo del psoas (ver las tablas de análisis).
White 1980 sólo mencionó que 16 de 20 bloqueos del nervio psoas se consideraron satisfactorios.
Scheinin 2000 evaluó el dolor mediante una EAV de 1 a 100 (100 = dolor máximo) y no mostró diferencias en las puntuaciones de dolor antes de la cirugía (valor promedio de 34 con opiáceos epidurales versus 42 con opiáceos intramusculares, valor de p informado 0,42), pero sí una reducción significativa de las puntuaciones de dolor postoperatorio (promedio de 22 con opiáceos epidurales versus 35 con opiáceos intramusculares, valor de p 0,006).
b) Detalles quirúrgicos:
La duración de la operación se informó en tres estudios. Spansberg 1996 informó que la cirugía tuvo una duración promedio de 58 minutos para aquellos que recibieron la inyección de bupivacaína versus 71 minutos para aquellos que recibieron la inyección de placebo. White 1980 observó un tiempo quirúrgico significativamente más largo para aquellos pacientes cuya anestesia fue complementada con un bloqueo del compartimento del psoas (107 versus 80 minutos). Hood 1991 no informó diferencias significativas en los tiempos quirúrgicos (72 minutos versus 83 minutos), pero el tiempo de recuperación fue más corto para aquellos asignados a recibir el bloqueo nervioso (7 minutos versus 12 minutos).
Hood 1991 fue el único estudio que informó de la incidencia de hipotensión durante la cirugía, definida como una caída de más del 30% de la presión arterial promedio durante más de cinco minutos. Esto fue similar en ambos grupos (10 de 25 con bloqueo versus 14 de 25 sin bloqueo).
Los resultados de los gases en sangre se informaron en White 1980. Estos encontraron niveles de oxígeno intraoperatorios más bajos con anestesia general combinada con un bloqueo del psoas en comparación con anestesia general sola, pero ninguna diferencia a las 24 horas. Para los niveles de dióxido de carbono, no hubo diferencias significativas durante ni después de la cirugía.
Chudinov 1999 informó que sólo el bloqueo del compartimiento del psoas fue lo suficientemente anestésico para la cirugía en 3 de 20 casos. Cinco casos recibieron un bloqueo del ciático adicional, uno recibió anestesia general y once, anestesia espinal. En cuanto a los 20 pacientes del grupo control, 19 recibieron anestesia espinal y uno anestesia general.
c) Complicaciones específicas del método de tratamiento:
Hood 1991 mencionó que no hubo "secuelas adversas" después de los bloqueos nerviosos y Coad 1991y Haddad 1995 manifestaron que no hubo complicaciones del bloqueo nervioso. No se hace mención acerca de complicaciones específicas de los bloqueos nerviosos realizados por Jones 1985, Spansberg 1996, Scheinin 2000 y White 1980. Chudinov 1999 mencionó tres casos de eritema local en el sitio de inserción del catéter.
d) Complicaciones médicas generales:
No se informó de complicaciones en los estudios de Coad 1991, Chudinov 1999, Jones 1985, Scheinin 2000 y Hood 1991. Spansberg 1996 informó dos casos de náuseas y vómitos en cada grupo y un caso de retención urinaria en cada grupo.
Las complicaciones descritas en White 1980 se presentan en Tabla 01 y aquellas descritas en Haddad 1995 se presentan en Tabla 02.
Scheinin 2000 informó del número de pacientes con episodios isquémicos según lo determinado por las 24 horas de monitorización mediante el electrocardiograma (ECG). Los resultados fueron similares en ambos grupos (12 de 29 en el grupo epidural versus 13 de 30 en el grupo con opiáceos intramusculares). Hubo una diferencia significativa en el número de pacientes que presentaban cambios isquémicos en el ECG durante la cirugía (0 de 29 versus 8 de 30, valor de p informado 0,05). Los episodios isquémicos totales promedio en el ECG para los 25 pacientes que presentaban cambios isquémicos en el ECG fueron 30 en el grupo epidural y 340 en el grupo con opiáceos intramusculares (valor de p informado 0,02). Scheinin 2000 también informó de medidas de resultado de saturación de oxígeno nocturna, prurito perioperatorio, náuseas y calidad del sueño, las cuales no mostraron diferencias entre los grupos.
e) Medidas de resultado finales:
La mortalidad se presentó en Jones 1985, Haddad 1995, Hood 1991, White 1980 y Scheinin 2000 y está resumida en las tablas de análisis. La mortalidad, según lo determinado por el registro de muertes nacional, fue 12 de 29 en el grupo epidural y 10 de 30 en el grupo con opiáceos intramusculares a los tres años del comienzo del estudio en Scheinin 2000. Estas cifras no se han incluido en las tablas de análisis debido a la diferencia en los períodos de tiempo en comparación con los otros estudios.
White 1980 manifestó que no hubo diferencias entre los métodos de tratamiento en lo que respecta a la duración de la estancia hospitalaria. En ninguno de los estudios se informó del retorno del paciente a su residencia previa, los cambios en la función mental y el estado funcional.
| DISCUSIÓN |
El número de pacientes incluidos dentro de los ocho estudios de esta revisión no fue suficiente como para establecer una conclusión definitiva acerca de los beneficios relativos de cada tipo de bloqueo nervioso. El agrupamiento de los resultados de los ensayos individuales se vio limitado debido a los diferentes tipos de bloqueos nerviosos utilizados y las diferentes medidas de resultado.
La base racional para utilizar un bloqueo nervioso como parte del tratamiento de una fractura de cadera consiste principalmente en permitir que se controle el dolor con una dosis más baja de analgesia parenteral. Los cuatro estudios que consideraron la cantidad de analgesia administrada por vía parenteral (Coad 1991; Hood 1991; Jones 1985; Haddad 1995), pudieron demostrar una necesidad reducida de analgésicos. Este hecho sólo puede considerarse clínicamente útil si también puede demostrarse que hubo una reducción de los efectos adversos asociados a la analgesia parenteral. Ninguno de los estudios revisados incluía un número suficientemente grande de pacientes como para confirmar esto. Sin embargo, Haddad 1995 sí informó de una reducción de la incidencia de la infección respiratoria en el grupo de bloqueo nervioso, si bien el número de pacientes incluidos fue pequeño (2 de 25 versus 11 de 25) y se necesitan estudios adicionales antes de establecer una conclusión acerca de esta medida de resultado.
Los estudios de Chudinov 1999, Spansberg 1996, Scheinin 2000 y Haddad 1995 informaron de una reducción de las puntuaciones promedio de dolor para los pacientes asignados a recibir diferentes tipos de bloqueo, aunque el resultado no se consideró estadísticamente significativo en Spansberg 1996. En estos estudios, no queda claro si los participantes del grupo control estaban recibiendo un régimen óptimo de analgesia parenteral.
Scheinin 2000 sugirió que la infusión epidural redujo el número de episodios isquémicos en un electrocardiograma (ECG) ambulatorio en aquellos pacientes que presentaban episodios isquémicos en el ECG. El estudio no pudo demostrar si estos cambios en el ECG tenían algún beneficio clínico.
| CONCLUSIONES DE LOS AUTORES |
Después de una fractura de cadera, el uso de bloqueos nerviosos administrados antes o en el momento de la cirugía reduce la necesidad de analgesia parenteral. La revisión no encontró pruebas para confirmar una reducción de la incidencia de complicaciones de la analgesia parenteral u otro beneficio clínico relacionado para el paciente.
Se necesitan ensayos aleatorios adicionales de los diferentes bloqueos nerviosos, con un número mayor de pacientes y un informe completo de los resultados clínicos, para poder establecer conclusiones definitivas sobre la función del bloqueo nervioso en el tratamiento de las fracturas de cadera. Los resultados relevantes incluirían puntuaciones de dolor validadas, prescripción de opiáceos y otros agentes, eventos adversos relacionados con la técnica y complicaciones atribuibles a la prescripción de opiáceos. Los asesores de estos resultados deben estar cegados al grupo de tratamiento al que fue asignado el paciente.
| AGRADECIMIENTOS |
Damos las gracias al Profesor Bill Gillespie y a la Dra. Helen Handoll por su ayuda. Damos las gracias a las siguientes personas por sus comentarios de la revisión editorial: Bill Gillespie, Rajan Madhok, Andrew Moore, Gordon Murray, Tom Pedersen, Marc Swiontkowski.
| POTENCIAL CONFLICTO DE INTERÉS |
Ninguno conocido.
| NOTAS |
En la primera actualización (Número 1, 2001), se hicieron los cambios siguientes:
1. Se incluyó el estudio de Chudinov 1999 sobre los bloqueos del compartimento del psoas.
2. Se cambió la puntuación de la metodología para incluir el ítem 8.
3. El análisis estadístico se cambió a riesgos relativos.
4. Se agregó la sinopsis.
En la segunda actualización (Número 1, 2002) se excluyó un estudio recientemente identificado (Van Leeuwen 2000) y se incluyó otro
| TABLAS |
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| TABLAS ADICIONALES |
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| REFERENCIAS |
| GRÁFICOS |
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| CARÁTULA |
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| FUENTES DE FINANCIACIÓN |
- Scottish Home and Health Department UK
- La información sobre los recursos de apoyo no está disponible
| Palabras clave |
Traducción realizada por el Centro Cochrane Iberoamericano.
Usado con permiso de John Wiley & Sons, Ltd.




