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Intervenciones para tratar el dolor plantar del talón

Crawford F, Thomson C
Fecha de la modificación más reciente: 20 de febrero de 2003
Fecha de la modificación significativa más reciente: 08 de mayo de 2003

Esta revisión debería citarse como: Crawford F, Thomson C. Intervenciones para tratar el dolor plantar del talón (Revisión Cochrane traducida). En: La Biblioteca Cochrane Plus, 2008 Número 4. Oxford: Update Software Ltd. Disponible en: http://www.update-software.com. (Traducida de The Cochrane Library, 2008 Issue 3. Chichester, UK: John Wiley & Sons, Ltd.).

RESUMEN
Antecedentes

El diez por ciento de las personas puede experimentar dolor bajo el talón (dolor plantar del talón) en algún momento. Las inyecciones, plantillas, almohadillas para talón, vendajes y cirugía han sido las formas comunes de tratamiento ofrecido. La efectividad absoluta y relativa de estas intervenciones son mal conocidas.

Objetivos

El objetivo de esta revisión fue identificar y evaluar la evidencia de la efectividad de los tratamientos para el dolor plantar del talón.

Estrategia de búsqueda

Se hicieron búsquedas en el registro especializado del Grupo Cochrane de Lesiones Musculoesqueléticas (Cochrane Musculoskeletal Injuries Group) (Septiembre 2002), Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados (Cochrane Central Register of Controlled Trials) (The Cochrane Library número 3, 2002), MEDLINE (1966 hasta septiembre 2002), EMBASE (1988 hasta septiembre 2002) y listas de referencias de artículos y disertaciones. Se hicieron búsquedas manuales hasta 1998 en cuatro revistas de podiatría. Contactamos con todas las escuelas de podiatría del Reino Unido para identificar tesis acerca del manejo del dolor del talón, y con investigadores del tema para identificar datos no publicados o investigaciones en curso. No se aplicó ninguna restricción de idioma.

Criterios de selección

Ensayos con asignación al azar y cuasi-azar de intervenciones para el dolor plantar del talón en adultos.

Recopilación y análisis de datos

Dos revisores evaluaron de forma independiente ensayos controlados con asignación al azar para la inclusión, extrajeron los datos y evaluaron la calidad de los ensayos. La información adicional fue obtenida por contacto directo con los investigadores. No se identificó ningún dato agrupable. En los casos en que estaban disponibles las medidas de varianza, se calcularon las diferencias de promedios ponderados basadas en puntuaciones de escalas visuales analógicas (EVA).

Resultados principales

Se incluyeron 19 ensayos con asignación al azar y con 1626 participantes. La calidad de los ensayos fue generalmente mala y no se realizó la agrupación de datos. Todos los ensayos midieron el dolor del talón como resultado primario. Siete ensayos evaluaron intervenciones versus placebo/tratamiento simulado o ningún tratamiento. Había evidencia limitada de la efectividad de los corticosteroides tópicos, administrados por iontoforesis, por ejemplo, utilizando una corriente eléctrica para reducir el dolor. Hubo pruebas de la efectividad de los corticosteroides inyectados para proporcionar alivio temporal del dolor. Hubo pruebas contradictorias sobre la efectividad del tratamiento de choque con ondas extracorpóreas de baja energía para reducir el dolor nocturno, el dolor en reposo y el dolor por presión a corto plazo (seis y 12 semanas), por lo que su efectividad sigue siendo incierta. En individuos con dolor crónico (más de seis meses), existía evidencia limitada de la efectividad de las tablillas nocturnas de dorsiflexión para reducir el dolor. No había ninguna evidencia para apoyar la efectividad de terapéuticas con ultrasonido, terapia con láser de baja intensidad, exposición a un dispositivo generador de electrones o plantillas con lámina magnética. No se identificaron ensayos aleatorios que evaluaran cirugía o radioterapia versus una población control asignada al azar. Había evidencia limitada de la superioridad de inyecciones de corticosteroides sobre los dispositivos ortóticos.

Conclusiones de los autores

Aunque existe evidencia limitada para la efectividad de la terapia local con corticosteroides, la efectividad de otros tratamientos frecuentemente empleados para alterar el curso clínico del dolor plantar del talón no se ha establecido en ensayos controlados con asignación al azar.

En este momento hay evidencia limitada en la que basar la práctica clínica. Los tratamientos que se utilizan para disminuir el dolor del talón parecen proporcionar un beneficio sólo marginal sobre los tratamientos de control con ejercicios de estiramiento o incluso en aquellos casos en los que no se administra tratamiento alguno. Las inyecciones de esteroides son un método popular para tratar el problema pero sólo parecen ser útiles a corto plazo y únicamente en menor grado. Los aparatos de ortosis deben prescribirse con cautela en aquellos pacientes que permanecen de pie por largos períodos de tiempo; hay pruebas limitadas de que los ejercicios de estiramiento y las almohadillas para el talón se asocian con mejores resultados que las ortosis hechas a medida en pacientes que permanecen de pie durante más de ocho horas al día.

Se requieren ensayos bien diseñados y realizados, con asignación al azar.

Esta revisión debería citarse como:
Crawford F, Thomson C Intervenciones para tratar el dolor plantar del talón (Revisión Cochrane traducida). En: La Biblioteca Cochrane Plus, 2008 Número 4. Oxford: Update Software Ltd. Disponible en: http://www.update-software.com. (Traducida de The Cochrane Library, 2008 Issue 3. Chichester, UK: John Wiley & Sons, Ltd.).


RESUMEN EN TÉRMINOS SENCILLOS

La efectividad de los tratamientos para el dolor del talón continúa siendo incierta.

El dolor y sensibilidad bajo el talón (dolor plantar del talón) al soportar peso pueden causar limitaciones de las actividades y discapacidad significativa. Se utiliza una amplia gama de tratamientos como las inyecciones de corticosteroides, la terapia de ondas de choque de baja energía y las tablillas nocturnas.

En este momento hay evidencia limitada en la que basar la práctica clínica. Los tratamientos que se utilizan para reducir el dolor del talón parecen traer solamente beneficios marginales en comparación con ningún tratamiento y terapias de control como los ejercicios de estiramiento. Las inyecciones de esteroides son un método popular para tratar la afección pero solamente parecen ser útiles a corto plazo y únicamente en menor grado. Los aparatos de ortosis deben prescribirse con cautela en aquellos pacientes que permanecen de pie durante largos períodos de tiempo; hay evidencia limitada de que los ejercicios de estiramiento y las almohadillas para el talón se asocian con mejores resultados que los dispositivos de ortosis tradicionales en personas que permanecen de pie por más de ocho horas al día.

Esta revisión encontró que solamente hay pruebas limitadas para apoyar el uso de estos tratamientos y que no hay pruebas para apoyar la efectividad del ultrasonido o de las plantillas con lámina magnética.

Se necesitan más investigaciones, particularmente en cuanto al uso de ortosis (dispositivos utilizados para modificar la posición o el movimiento) y radioterapia.


ANTECEDENTES

El dolor plantar del talón (síndrome de dolor plantar del talón o fascitis plantar), es una afección frecuente que afecta a un 10% de los corredores y que ocurre en una proporción similar de la población general en algún momento de la vida (D'Maio 1993 )). Las características clínicas son dolor y sensibilidad bajo el talón al soportar peso, con la limitación de actividad asociada. Habitualmente, el dolor es más intenso en las primeras horas de la mañana. El dolor del talón también se asocia con otras afecciones, como la poliartritis; en este cuadro también estarán presentes otras características en los antecedentes y en el examen. La fasceítis plantar también se ha llamado talón de trotador, talón de tenis, calcaneodinia y, en el pasado, talón gonorreico (una asociación incorrecta que prevaleció a principios del siglo XX). Los profesionales de la salud involucrados en el tratamiento de talones dolorosos pueden incluir a los médicos generales, podólogos, reumatólogos, fisioterapeutas, cirujanos ortopedistas, ortotistas y osteópatas.

Se sabe poco acerca del proceso de la enfermedad subyacente o el curso clínico del cuadro. Aunque a menudo es autolimitante en individuos no tratados, puede ser una fuente de morbilidad durante varios meses y en ocasiones, en los peores casos, durante varios años. Se supone que el dolor surge de una lesión aguda o crónica (entesopatía) del origen de la fascia plantar o de los músculos intrínsecos que salen de la tuberosidad plantar del calcáneo. En ocasiones, se observan cambios radiológicos de calcificación de los tejidos blandos en los tejidos que rodean el talón, produciendo una especie de "espolón", cuya significación clínica es incierta. Algunos tratamientos que se han usado reflejan las diferentes teorías causales, mientras que otros simplemente han tratado de controlar el dolor. Estos tratamientos incluyen medicación para el dolor, medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE), inyecciones de corticosteroides, ultrasonido terapéutico, almohadillas para el talón, plantillas de ortosis y procedimientos quirúrgicos de liberación de la fascia (Bruno 1976; Weil 1994 )). A los fines de esta revisión, nos hemos concentrado únicamente en los tratamientos para pacientes con un diagnóstico confirmado de dolor plantar del talón. No abordaremos la prevención del dolor plantar del talón en aquellos individuos que pueden estar predispuestos a tener la afección.

Como nosotros no pudimos localizar una revisión sistemática anterior que haya estudiado la efectividad de tratamientos para el talón doloroso, hemos realizado esta revisión de evidencia proveniente de ensayos con asignación al azar.


OBJETIVOS

Esta revisión examinó las pruebas derivadas de ensayos controlados aleatorios sobre la efectividad de intervenciones para el tratamiento del dolor plantar del talón. Se probaron las siguientes hipótesis nulas:
A. No hay ninguna diferencia en los resultados de los pacientes entre los individuos con dolor plantar del talón que reciben una intervención terapéutica y aquellos que no la reciben.
B. No hay ninguna diferencia en los resultados de los pacientes entre diferentes intervenciones terapéuticas para el dolor plantar del talón.


CRITERIOS PARA LA VALORACIÓN DE LOS ESTUDIOS DE ESTA REVISIÓN
Tipos de estudios

Se tuvieron en cuenta los ensayos controlados aleatorios o cuasialeatorios (métodos de asignación de los participantes a una intervención que no eran estrictamente al azar, p.ej. de acuerdo con la fecha de nacimiento, el número de historia clínica o mediante alternación) de tratamientos para el dolor del talón que cumplieran con las especificaciones que se mencionan más adelante.

Tipos de participantes

Participantes adultos en cualquier ensayo que cumpliera los criterios de inclusión para el tipo de estudio, ya sea si ellos eran parte de la población general, atletas o individuos con artropatías seronegativas y entesiopatías, en los casos en que esta información estuviera disponible . Cualquier grupo de edad era admisible. Nuestra intención fue analizar por separado los ensayos que involucran niños solamente o realizados específicamente con atletas jóvenes.

Se excluyeron los ensayos controlados aleatorios que evaluaran tratamientos para el dolor del talón originado en fracturas del calcáneo, tumores del calcáneo, el dolor postoperatorio producto del manejo quirúrgico del pie o el dolor del talón posterior, como el que involucra el tendón de Aquiles o el peroneo largo.

Tipos de intervención

Nosotros buscamos ensayos con asignación al azar y al cuasi-azar que evaluaran cualquier intervención utilizada para tratar el dolor plantar del talón.

Tipos de medidas de resultado

Se consideraron las medidas binarias y continuas para los siguientes resultados:

1. Dolor, incluyendo la sensibilidad a la palpación (medida de resultado principal).
2. Cualquier medida de invalidez
3. Medidas de calidad de vida (p.ej. QALY, informes SF36 de los pacientes de mejoría o no mejoría).
4. Vuelta a las actividades (deporte o trabajo)
5. Independencia de los servicios de atención sanitaria - incluyendo el alta.
6. Efectos adversos del tratamiento: infección, ruptura de la fascia plantar, atrofia de la almohadilla del talón, hiperestesia.


ESTRATEGIA DE BÚSQUEDA PARA LA IDENTIFICACIÓN DE LOS ESTUDIOS
Ver: estrategia de búsqueda Cochrane Musculoskeletal Injuries Group

Se identificaron los ensayos controlados aleatorios hasta septiembre de 2002 de la siguiente manera:

Se hicieron búsquedas en el registro especializado de ensayos del Grupo Cochrane de Lesiones Musculoesqueléticas (Cochrane Musculoskeletal Injuries Group) (Septiembre 2002), Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados (Cochrane Central Register of Controlled Trials) (The Cochrane Library número 3, 2002), MEDLINE (desde 1966 hasta septiembre 2002), EMBASE (desde 1988 hasta septiembre 2002) y listas de referencias de artículos y disertaciones. Se hicieron búsquedas manuales en las siguientes revistas: the British Journal of Podiatric Medicine (formally The Chiropodist) (1957-1998); The Foot (1994-1998); Foot and Ankle International (1980-1998); The Journal of the American Podiatric Medical Association (1967-1998). Establecimos contacto con los investigadores conocidos en el tema para identificar datos no publicados o investigaciones en curso. Establecimos contacto con las 13 escuelas de podiatría del Reino Unido para identificar tesis sobre el manejo del talón doloroso (1998). Se incluyeron en esta revisión informes en idiomas distintos al inglés.

En MEDLINE (SilverPlatter), los dos primeros niveles de la estrategia de búsqueda óptima (Dickersin 1994 ) se combinaron con los siguientes términos de búsqueda específicos para los temas:

1. HEEL* and SYNDROME*
2. (JOG* or TENNIS* or POLICE* or GONORRHOEAL) near HEEL*
3. PLANTAR near FASCI*
4. explode "FASCIITIS"/ all subheadings5. (PLANTAR or HEEL* or CALCAN* or FOOT*) near PAIN*6. HEEL near SPUR
7. "CALCANEUS"/ all subheadings
8. #1 or #2 or #3 or #4 or #5 or #6 or #7


MÉTODOS DE LA REVISIÓN

Dos revisores (FC y CT) aplicaron de forma independiente los criterios de inclusión/exclusión a cada ensayo controlado aleatorio localizado, realizaron la obtención de los datos y evaluaron la calidad metodológica. Las discrepancias fueron resueltas mediante discusión de los artículos por los revisores. Nosotros escribimos a los autores de los ensayos para solicitarles información adicional sobre la metodología de los ensayos (método de asignación al azar) y resultados (habitualmente desvíos estándar u otras medidas de varianza).

Desarrollamos e hicimos una prueba piloto de un instrumento de evaluación de la calidad. Este instrumento se basa en los siguientes ítems:
1. ¿Se describió el procedimiento de asignación al azar?
2. ¿Se hizo ocultamiento del esquema de asignación?
3. ¿Se usó un análisis del tipo intención de tratar (intention-to-treat-analysis)?
4. ¿Cuántos pacientes se perdieron durante el seguimiento?
5. ¿La evaluación de los resultados fue ciega?

Esto hizo que cada ensayo recibiera una puntuación de calidad donde el valor máximo era de 5 puntos.

En los casos en que una estimación agrupada del impacto de la intervención tuviera sentido práctico y los datos estuvieran disponibles, se planeó hacer un metanálisis para las comparaciones directas. Nuestra intención fue presentar medidas de riesgo relativo e intervalos de confianza del 95% para los resultados dicotómicos de cada ensayo controlado aleatorio y agruparlos en subgrupos pertinentes de acuerdo con el tema específico que abordaban. Evaluamos la homogeneidad a través de los resultados de los ensayos dentro de subgrupos relevantes (DerSimonian 1986 ) e intentamos proporcionar un riesgo relativo combinado para cada subgrupo de ensayos. Si no encontrábamos razones para dudar de nuestra suposición "a priori" de la existencia de un solo efecto subyacente en los subgrupos de estudios, planeábamos usar un modelo de efectos fijos para estimar el efecto combinado como nuestro análisis primario (Whitehead 1991 )). Sin embargo, si se hallaban pruebas de heterogeneidad, utilizábamos un modelo de efectos aleatorios (DerSimonian 1986 )). En cualquier caso, nuestra intención fue realizar ambos análisis y evaluar el impacto potencial sobre el efecto del tratamiento de las suposiciones sobre el modelo para combinar los ensayos.


DESCRIPCIÓN DE LOS ESTUDIOS

Se consideraron veinticinco informes de ensayos controlados con asignación al azar para la inclusión en esta revisión. Se identificaron dieciocho informes de ECA a partir de la búsqueda en MEDLINE (Batt 1996; Buchbinder 2002; Caselli 1997; Crawford 1996; Crawford 1999; Fauno 1993Gudeman 1997; Hammer 2002; Krischek 1998; Lynch 1998; Martin 2001; Ogden 2001; Pfeffer 1999; Powell 1998; Probe 1999; Rompe 1996a; Rompe 2002; Turlik 1999 )). Otros siete ensayos aleatorios fueron localizados a partir de las siguientes fuentes: tres tesis no publicadas (Black 1996Kriss 1990Nolan 1990 ) a través de contactos directos con escuelas de podiatría del Reino Unido; uno a través del contacto directo con investigadores (Rompe 1996b )); un informe publicado en la base de datos de ensayos del Grupo Cochrane de Lesiones Musculoesqueléticas (Cochrane Musculoskeletal Injuries trial database) (Noble 1981 )); y dos ensayos de otras fuentes (Basford 1998; Blockey 1956 )).

Seis ensayos controlados aleatorios (Batt 1996; Fauno 1993; Hammer 2002; Noble 1981; Rompe 2002; Turlik 1999 )fueron excluidos (ver "Características de los estudios excluidos").

Los diecinueve ensayos controlados con asignación al azar restantes incluidos en esta revisión involucraron a 1626 pacientes. Todos los ensayos controlados con asignación al azar incluidos implicaron adultos de la población general en lugar de grupos específicos, como atletas o bailarines. La edad promedio de los participantes, en los casos en que se informó, fue de 42 años (Gudeman 1997 ) y de 48 años (Powell 1998 ) con rangos generales de edad de 21 a 80 años. (Black 1996; Blockey 1956; Caselli 1997 )).

Las características del diagnóstico de dolor del talón en los participantes variaron entre ensayos. Los autores informaron un rango de criterios diagnósticos para el dolor plantar del talón (Blockey 1956 ), dolor en la porción plantar del talón (Crawford 1996 ), características inflamatorias habituales (Black 1996 ), un espolón calcáneo (Rompe 1996b ), espolón calcáneo plantar medial (Gudeman 1997 ), una lesión confirmada mediante ultrasonido (Buchbinder 2002 )hasta "sensibilidad a la presión en el origen de la fascia plantar, en el borde mesoanterior inferior del calcáneo, así como sensación de punzadas o dolor localizado en la parte inferior del pie que empeora con la actividad y al levantarse por la mañana" (Basford 1998 )).

Los detalles de los ensayos individuales figuran en la "Tabla de Características de los Estudios Incluidos" y se resumen a continuación:

Inyecciones de esteroides y almohadillas

Inyección de esteroides versus inyección de solución fisiológica (Black 1996 )): 17 pacientes. Se asignó al azar a los pacientes a recibir una almohadilla para talón Viscoheel o una inyección en el talón de Hexacetónido de Triamcinolona (Lederspan) 20 mg, con 2% de lignocaína. Se indicó reposo al grupo de la inyección durante 48 horas después del procedimiento.

Inyecciones de esteroides versus inyección de solución fisiológica (Blockey 1956 )): 19 pacientes. Los talones dolorosos se inyectaron con 25 mg de acetato de hidrocortisona o con solución fisiológica. Todos los pacientes también recibieron una almohadilla de esponja para el talón.

Inyecciones de esteroides y ortosis versus inyecciones de esteroides solas versus ortosis sola (Kriss 1990 )): 80 pacientes. En este ensayo de tres brazos los pacientes recibieron una plantilla antipronación o una inyección de esteroides de 20 mg de hexacetónido de triamcinolona (Lederspan) mezclados con 2% de lignocaína o ambos.

Inyecciones de esteroides versus anestésico local (Crawford 1999 )): 91 pacientes. Éste fue un diseño factorial de tipo 2x2; los pacientes recibieron una inyección en el talón de 1 ml de 25 mg de acetato de prednisolona con 1 ml de anestésico local o con 2 ml de anestésico local. Los pacientes también fueron asignados al azar para recibir un bloqueo del nervio tibial antes de la inyección del talón.

Inyecciones de esteroides versus talonera viscoelástica versus vendajes adhesivos tipo "low-Dye" (Lynch 1998 )): 85 pacientes. Un ensayo de tres brazos en el que los pacientes recibieron: tratamiento antiinflamatorio con 1 ml de clorhidrato de bupivicaína al 0,5% sin epinefrina (adrenalina); tratamiento de acomodación con una almohadilla viscoelástica para el talón; terapia mecánica con vendas adhesivas tipo "low-Dye" con una almohadilla al nivel del metatarso y una ortosis hecha a medida.

Terapias físicas

Láser de baja intensidad versus láser simulado (Basford 1998 )): 32 pacientes. Se irradiaron los pies afectados con un láser de GaA1As con diodo de 0,83 mm IR y 30 mW de onda continua o una sonda de láser desactivada. El tratamiento consistió en tres sesiones de "barridos" de 33 segundos en el origen de la fascia plantar y en el borde medial.

Ultrasonido versus placebo (Crawford 1996 )): 19 pacientes. Los episodios de dolor del talón se asignaron a ultrasonido verdadero a una dosis de 0.5 W/cm2, con pulsos 1:4, 3 Mz durante ocho minutos, o a ultrasonido placebo, en el que sólo se puso en marcha el cronómetro. Todos los pacientes recibieron ocho tratamientos en cuatro semanas.

Iontoforesis con esteroides versus iontoforesis con solución fisiológica (Gudeman 1997 )): 39 pacientes. La iontoforesis es un proceso mediante el cual los iones de una medicación son introducidos en los tejidos a través de una corriente eléctrica. Los pacientes del grupo 1 se trataron con iontoforesis placebo (solución fisiológica tamponada) mientras que los pacientes del grupo 2 recibieron iontoforesis con dexametasona. Todos los pacientes también recibieron seis sesiones de hielo y programas de estiramiento durante un período de dos a tres semanas.

Dispositivo generador de electrones Bioelectron MKII versus dispositivo placebo (Nolan 1990 )): 27 pacientes. Este dispositivo experimental produce un haz de electrones, que se dirige hacia la superficie de la piel por medio de una sonda. Los fabricantes afirman que esto reduce la acidez de los tejidos y restaura el pH normal de la zona inflamada. Los pacientes se asignaron al azar a recibir un dispositivo en funcionamiento o un dispositivo inactivado. Después de recibir las instrucciones, los pacientes usaron el dispositivo en su casa para administrarse tratamientos de cinco minutos tres veces por día durante 21 días.

Terapia de choque con ondas extracorpóreas de baja energía (ESWT, del inglés extracorporeal shock wave therapy) versus placebo (Rompe 1996a )): 36 pacientes. La ESWT se aplicó con un dispositivo experimental, el Siemens Osteostar. El dispositivo hizo contacto con los pies sólo en el grupo tratamiento, los pies del grupo placebo tenían el dispositivo a un 1 cm de distancia. En el grupo tratamiento, la densidad de energía fue 0.06 mJ/mm2 tres veces con intervalos semanales.

Terapia de shock con ondas extracorporales de baja energía con 1000 impulsos versus 10 impulsos (Rompe 1996b )): 119 pacientes. La ESWT se aplicó con un dispositivo experimental, el Siemens Osteostar. Los pacientes recibieron 1000 impulsos tres veces con intervalos semanales o 10 impulsos en el mismo período de tiempo.

Terapia de choque con ondas de baja energía de 3 X 500 impulsos versus 3 X 100 impulsos (Krischek 1998 )): 50 pacientes. Un ensayo de dos brazos de tratamiento en el cual un grupo de pacientes recibió ESWT a una dosis de 0,08 mJ/mm² con impulsos de 3 X 500, mientras que el segundo grupo recibió ESWT a una dosis de 0,08 mJ/mm² ESWT con impulsos de 3 X 100.

Terapia de choque con ondas extracorpóreas de baja energía (Ogden 2001 )): 260 pacientes. Los pacientes asignados al tratamiento activo recibieron 1500 impulsos de 18kV de potencia. Los pacientes que recibieron el tratamiento de placebo también tuvieron 1500 choques administrados a 18 kV, pero se colocó una barrera física de un bloque de poliestireno entre el pie y el pivote del tratamiento para absorber las ondas de choque.

Terapia de choque con ondas extracorpóreas guiada por ultrasonido (Buchbinder 2002 )): 166 pacientes. Cada paciente en los grupos experimentales y de placebo recibió un total de tres tratamientos administrados a intervalos semanales Para el grupo placebo, éste consistía en 1000 ondas de choque por tratamiento con 0,02 mJ/mm² de energía. El grupo experimental recibió 2000 ó 2500 ondas de choque por tratamiento con niveles de energía que variaban entre 0,02 mJ/mm² y 0,33 mJ/mm².

Plantillas y tablillas nocturnas

Plantillas amoldadas (PPT) y láminas magnéticas versus plantillas amoldadas (PPT) (Caselli 1997 )): 40 pacientes. Los pacientes del grupo de tratamiento usaron plantillas amoldadas rígidas PPT Rx (el tipo de plantilla producida en masa) con una lámina magnética Nikken colocada en el talón. Los pacientes del grupo control usaron la misma plantilla sin la lámina magnética. Todos los pacientes usaron las plantillas durante cuatro semanas, sin cointervenciones.

Ortosis hechas a medida versus almohadillas para el talón versus ejercicios de estiramiento (Pfeffer 1999 )): 236 pacientes. Un ensayo de cinco brazos de tratamiento en el que los pacientes fueron asignados al azar para que recibieran una ortosis hecha a la medida, o una almohadilla de silicona para el talón, o una almohadilla de fieltro, o una talonera de caucho o ejercicios de estiramiento solos.

Ortosis hechas a medida versus soportes del arco sin prescripción versus tablillas de tensión nocturnas (Martin 2001 )): 255 pacientes. Un ensayo de tres brazos recibió ortosis hechas a medida con material plástico Polydur de 5 mm; el segundo grupo recibió soportes del arco sin prescripción (Foot Soldiers); el tercer grupo recibió una tablilla nocturna de tensión posterior con el tobillo fijo en cinco grados de dorsiflexión.

Tablillas nocturnas versus controles (ninguna intervención) (Powell 1998 )): 37 pacientes. En su mes asignado de intervención, cada paciente recibió una tablilla nocturna fabricada en polipropileno, con el tobillo fijo en cinco grados de dorsiflexión. Se usó espuma distalmente a la tablilla para obtener 30 grados de dorsiflexión en las articulaciones metatarsofalángicas.

Tablillas nocturnas versus medicamentos antiinflamatorios orales y ejercicios de estiramiento (Probe 1999 )): 116 pacientes. Un ensayo de dos brazos de tratamiento donde un grupo recibió medicación antiinflamatoria oral durante un mes, ejercicios de estiramiento del tendón de Aquiles y recomendaciones sobre el calzado, mientras que el segundo grupo recibió medicación antiinflamatoria oral durante un mes, ejercicios de estiramiento del tendón de Aquiles y recomendaciones sobre el calzado más una tabilla nocturna con el tobillo fijo en cinco grados de dorsiflexión.

Medidas de resultados
Con excepción del ensayo controlado aleatorio de Blockey 1956 , todos los ensayos midieron el dolor mediante escalas visuales analógicas (EVA) como el resultado primario. Las diferencias de promedios presentadas en esta revisión sistemática se basan en aquellos estudios. Únicamente dos utilizaron una medida genérica de resultados como la SF36 (Buchbinder 2002; Probe 1999 )). Cinco ensayos sólo midieron el resultado primario; percepción del dolor de los pacientes (Blockey 1956; Crawford 1996; Crawford 1999; Kriss 1990; Nolan 1990). Basford 1998 )también midió el dolor a la palpación, marcha en puntas de pie y prueba de dorsiflexión. lo informó con una EVA de 1000 mm [sic]. Black 1996 usó la Ritchie Tenderness Scale pero no da detalles de esta medida de resultado. Dos ensayos usaron la Maryland Foot Scale (Gudeman 1997; Buchbinder 2002 )); este instrumento evalúa el dolor y función en una escala de 100 puntos, pero da una puntuación combinada. Caselli 1997 and Pfeffer 1999 used the Foot Function Index; éste mide dolor, invalidez y restricción de actividad usando una escala analógica visual de 100 mm.

Además de usar una escala visual analógica del dolor Lynch 1998 y Martin 2001 midieron el efecto del dolor del talón sobre tres tipos de actividades (pasatiempos, trabajo y ejercicio) en una escala de Likert de 1 a 4 en donde 1 = sin efecto y 4 = efecto constante. El dolor al primer paso fue definido en una escala de 1 a 4 en donde 1 = sin dolor y 4 = constante. Los pacientes también fueron clasificados según tuvieran resultados excelentes, moderados y malos en su puntuación en la EVA. Powell 1998 usó el Mayo Clinical Scoring System; este instrumento mide dolor, limitaciones de actividad, requisitos de calzado u ortóticos, sensibilidad al dolor plantar del talón, neuropatía y marcha antálgica. Los pacientes tienen una puntuación posible máxima de 100 puntos, que indica función normal y ausencia de dolor. Cuanto más alta es la puntuación, menor es el dolor.

Rompe 1996a usó una escala en donde 100 puntos equivalían al dolor máximo y el cero indicaba ausencia de dolor. De esta manera se midió dolor nocturno, dolor en reposo y el dolor a la presión. En el estudio más grande, Rompe 1996b , se usó nuevamente una VAS de 100 puntos y se categorizó la duración de la capacidad de caminar sin dolor en cinco grados, 1 = menos de 15 minutos, 2 = menos de 30 minutos, 3 = menos de 45 minutos, 4 = menos de 60 minutos, 5 = más de 60 minutos.

Rompe 1996b también calificó la puntuación del dolor de los pacientes después de la intervención en comparación a su estado previo al tratamiento en cuatro grupos (excelente, bueno, moderado, malo). Krischek 1998 usó escalas visuales analógicas para medir el dolor más los minutos de dolor durante una caminata libre y la satisfacción del paciente de 1 a 3 categorías.

Ogden 2001 midió cinco resultados:
1. Evaluación del dolor del talón por parte del investigador: uso de un sensor de presión aplicado al punto de máxima sensibilidad.
2. Mejoría mínima del 50% con respecto al valor de partida con una puntuación de 4,0 o más en la EVA.
3. Evaluación subjetiva del dolor; mejoría mínima del 50% con respecto al valor de partida anterior al tratamiento de 4,0 ó más. Autoevaluación de los sujetos acerca del dolor en la primera caminata de la mañana: mejoría mínima del 50% con respecto al valor inicial anterior al tratamiento y una puntuación de 0,0 en la EVA.
4. Autoevaluación de los sujetos sobre la actividad: Distancia medida sin dolor del talón: mejoría de un punto en una escala de cinco puntos, o mantenimiento de 0/1 del valor inicial (sin dolor, dolor mínimo).
5. Uso de medicamentos para el dolor: no se prescribieron analgésicos después del tratamiento. Se informó si los pacientes se automedicaron con analgésicos.

Buchbinder 2002 midió seis resultados;
1. Dolor global en una EVA de 100 mm (medida primaria de resultado)
2. Dolor en la mañana y durante actividades medido con una EVA de 100 mm
3. Habilidad para caminar sin necesidad de descansar
4. La Maryland Foot score
5. Puntuaciones de la técnica de obtención de problemas (PET, del inglés Problem Elicitation Technique)
6. SF36 (medida genérica de salud)


CALIDAD METODOLÓGICA

Las puntuaciones de calidad globales se encuentran en la tabla de "Características de los estudios incluidos" y Tabla 02.

¿Se describió el procedimiento de asignación al azar?
La mayoría de los informes no mencionaron los métodos con los que se generó la secuencia de asignación (Basford 1998; Black 1996; Blockey 1956; Caselli 1997; Crawford 1996; Gudeman 1997; Ogden 2001; Rompe 1996a; Rompe 1996b )). Sin embargo Powell 1998 , Crawford 1999 , Probe 1999 y Buchbinder 2002 informaron el uso de asignaciones mediante números aleatorios generados por medios informáticos Kriss 1990 informó el uso de sobres sellados.

¿Se hizo ocultamiento del esquema de asignación?
Nueve ensayos controlados aleatorios (Black 1996; Kriss 1990; Martin 2001; Lynch 1998; Pfeffer 1999; Powell 1998; Probe 1999; Rompe 1996a; Rompe 1996b ) no fueron a doble ciego. Aunque Rompe 1996b pretendía que este gran ensayo fuera a doble ciego, el autor reconoce que los pacientes probablemente podían determinar su asignación al tratamiento debido a la naturaleza dolorosa del tratamiento. Los mecanismos usados para proporcionar controles placebo se describieron bien en todos los demás ensayos. Un ensayo informó que los códigos de asignación fueron guardados por la secretaria del departamento (Crawford 1999 )). Otro ensayo ( Buchbinder 2002 ) informó que los pacientes y una de las personas que evaluaban los resultados fueron cegados con respecto a la secuencia de asignación, la cual fue creada por el bioestadístico del ensayo mediante una lista de números generada con recursos informáticos. El terapeuta era informado de la asignación del tratamiento mediante una llamada de parte de la central telefónica justo antes del inicio del tratamiento. Pero esta información y el período en el que duró el cegamiento (si fue utilizado) no se mencionaron en ninguno de los otros ensayos.

¿Se utilizó un análisis por intención de tratar (intention to treat analysis)?
El análisis del tipo intención de tratar (intention-to-treat analysis) fue usado únicamente en el ensayo controlado aleatorio de Buchbinder 2002.

¿Qué número de pacientes se perdió durante el seguimiento?
Todos los ensayos incluían informes sobre el número de pacientes que se perdieron en el seguimiento, excepto en Basford 1998 y Crawford 1996.

¿La evaluación de los resultados fue ciega?
Siete ensayos controlados aleatorios informaron cegamiento de quienes evaluaban los resultados (Basford 1998; Blockey 1956; Buchbinder 2002; Crawford 1996; Crawford 1999; Gudeman 1997; Nolan 1990; Rompe 1996b )).



RESULTADOS

El número de intervenciones diferentes y las diferencias en el tipo de datos que se obtuvieron en los ensayos incluidos en la revisión impiden la combinación de los datos. Un obstáculo particular para la integración estadística de los datos fue la ausencia de estadísticas de resumen en nueve ensayos. Diez ensayos presentaron datos de resumen. (Buchbinder 2002; Crawford 1996; Crawford 1999; Gudeman 1997; Krischek 1998; Kriss 1990; Lynch 1998; Nolan 1990; Pfeffer 1999; Rompe 1996b )). Ocho ensayos informaron reducción significativa del dolor en uno o más grupos de tratamiento.

Inyección de esteroides

La evaluación de iontoforesis y dexametasona en comparación con iontoforesis y solución fisiológica (Gudeman 1997 ) mostró una mejoría en los resultados del grupo de dexametasona en el período inmediatamente posterior al tratamiento (de dos a tres semanas) (DPP: 3,80; IC del 95%: 0,76 a 6,84). Los resultados medidos cuatro semanas después de finalizada la intervención no alcanzaron significación estadística (DPP 2.30, IC del 95% -2.16 a 6.76).

En Kriss 1990 los resultados mostraron que los pacientes que recibieron solamente inyecciones de esteroides experimentaron la mejoría más grande en los niveles de dolor comparada con el uso de una almohadilla y con el uso de una combinación de almohadilla e inyección (DPP: -45,01; IC del 95%: -59,12 a -30,90). La amenaza principal para la validez interna de este ensayo fue el conocimiento de la asignación por parte de los pacientes, de los profesionales sanitarios y de los evaluadores y la falta de un grupo control.

En el ensayo con diseño factorial 2x2 de inyecciones de esteroides versus anestésico local y anestesia de bloqueo del nervio tibial versus sin anestesia de bloqueo del nervio tibial, Crawford 1999 informó una mejoría estadísticamente diferente en las puntuaciones de dolor al cabo de un mes en escalas analógicas visuales de 10 cm (DPP: -1,94; IC del 95%: -3,06 a -0,82). Ni los pacientes ni quienes evaluaban los resultados conocían la asignación del tratamiento.

Terapia de choque con ondas extracorpóreas

En dos ensayos de terapia de choque con ondas extracorpóreas (ESWT) (Rompe 1996aRompe 1996b ), los profesionales de la salud conocían la asignación del tratamiento. Los autores sugieren que la naturaleza dolorosa de la terapia ESWT implica que es improbable que los pacientes ignoraran la asignación al tratamiento en el estudio más grande, y en el más pequeño los equipos no establecieron contacto con los pies de los pacientes en el grupo placebo . El ensayo más grande (Rompe 1996b ) mostró una mejoría significativa en la reducción del dolor de presión entre las semanas 0 y 12 (DPP: -47,30; IC del 95%: -54,38 a -40,22) para el brazo de tratamiento activo. Una desviación del protocolo tuvo lugar entre las semanas 12 y 52, cuando los pacientes de ambos grupos que no respondían al tratamiento asignado recibieron AINEs, infiltraciones de corticosteroides o cirugía. Este factor de confusión hizo que se excluyeran de la revisión los resultados del ensayo a las 52 semanas.

Krischek 1998 no pudo detectar una diferencia estadísticamente significativa en dos dosis de ESWT; 3 X 500 impulsos y 3 X 100 impulsos (DPP: -0,90; IC del 95%: -2,54 a 0,74). Ogden 2001 no presentó estadísticas de resumen y medidas de varianza para los datos recolectados en personas que recibieron 1500 impulsos o placebo, lo que dificulta la realización de análisis adicionales. Los autores informaron un número significativamente mayor de pacientes en el brazo de tratamiento activo que cumplieron con los cuatro criterios de éxito riguroso (evaluación del investigador del dolor del talón, autoevaluación del sujeto del dolor, uso de medicación para el dolor, p = 0,08). La diferencia de promedios para una reducción en las puntuaciones de dolor entre los dos grupos fue de 6%.

Entablillado nocturno

Aunque el ensayo cruzado (cross-over) de tablillas nocturnas (Powell 1998 ) informó mejorías en el dolor de talón de los pacientes durante las dos fases de tratamiento, hubo diferencias estadísticas entre los grupos en los valores iniciales de acuerdo con el Mayo Clinical Scoring System. Tanto los pacientes como los profesionales sanitarios conocían la asignación al tratamiento y no se informó si el evaluador de los resultados era objetivo. Al finalizar el estudio, el 36% de los pacientes no tenía dolor. Probe 1999 no detectó una diferencia estadísticamente significativa en la reducción del dolor del talón entre el grupo que recibió una tablilla nocturna y el grupo control que no la recibió.

Ortosis/almohadillas para talón

En el ensayo de Pfeffer 1999 no se encontró que las ortosis hechas a medida produjeran una reducción mayor en el dolor del talón que los ejercicios de estiramiento (OR: 0,82; IC del 95%: 0,30 a 2,24). Sin embargo, cuando se compararon los plantillas adicionales prefabricadas con los ejercicios de estiramiento, un odds-ratio de 2,93 (IC del 95%: 1,22 a 7,08) apoyó el uso del estiramiento. Pfeffer 1999 realizó un análisis de subgrupos de pacientes que permanecían de pie durante aproximadamente ocho horas por día. Decidimos no presentar estos datos porque los análisis fueron post hoc; los autores no informaron que dicha estratificación se había realizado en el momento de la asignación al azar. Sin embargo, los datos pueden haber identificado el tiempo en que se permanece de pie como un indicador pronóstico potencialmente importante (ver "implicaciones para la investigación").

Medidas de resultados (reducción del dolor)

Doce ensayos controlados aleatorios no detectaron una diferencia estadística entre las intervenciones para los principales resultados del dolor del talón entre al menos una de las intervenciones comparadas A continuación se presenta una lista de las evaluaciones que no detectaron una diferencia estadística en los resultados: láseres (Basford 1998 no hay datos disponibles); ultrasonido (Crawford 1996 diferencias de promedios ponderados DPP: 0,15; IC del 95%: -1,89 a 2,19); inyecciones de esteroides versus almohadillas para el talón (Black 1996 no hay datos disponibles); inyecciones de esteroides versus solución fisiológica ( Blockey 1956 riesgo relativo 0.52; IC del 95% 0.15 a 1.78); Bioelectrón MKII versus tratamiento simulado (Nolan 1990 DPP: -0.85; IC del 95%: -3,11 a 1,41); plantillas con y sin láminas magnéticas (Caselli 1997 no hay datos disponibles); tablillas nocturnas versus soportes del arco sin prescripción (OTC) (Martin 2001 DPP: 0,40; IC del 95%: -0,66 a 1,46) o tablillas nocturnas versus ortosis hechas a mano (Martin 2001 DPP: 0,60; IC del 95%: -0,43 a 1,63); tablillas nocturnas versus medicamentos antiinflamatorios, ejercicios de estiramiento y consejos sobre el tipo de calzado (Powell 1998 41) DPP: 1,2; IC del 95%: 0,51 a 2,41); inyecciones de esteroides versus taloneras (Lynch 1998 DPP: 0,20; IC del 95%: -0,82 a 1,22); inyecciones de esteroides versus ortosis hechas a medida (Lynch 1998 DPP: -1,20; IC del 95%: -2,79 a 0,39); 3 X 500 impulsos versus 3 X 100 impulsos de ESWT (Krischek 1998 DPP: -0,90; IC del 95%:I -0,74 a 2,54); Tres tratamientos semanales de ESWT de 2000-2500 impulsos versus 100 impulsos (Buchbinder 2002 DPP: -1,9; IC del 95%: -11,9 a 8,1 al cabo de seis semanas y DPP: 0,6; IC del 95%: -10,3 a 11,5 al cabo de 12 semanas). En el ensayo que evaluó una variedad de plantillas adicionales con ejercicios de estiramiento y almohadillas de caucho para el talón versus ejercicios de estiramiento para personas que permanecen de pie por más de ocho horas al día, no se encontraron diferencias significativas (Pfeffer 1999 DPP: -2,80; IC del 95%: -11,7 a 6,17). Para aquellas personas que permanecían de pie por menos de ocho horas al día, no se detectaron diferencias estadísticas entre las ortosis hechas a medida y las almohadillas para el talón (de todos los tipos) (DPP: 0,00; 95% CI: -3,72 a 3,72). Crawford 1999 no encontró ventajas en aquellos pacientes que habían tenido un bloqueo del nervio tibial antes de una inyección de esteroides: este procedimiento no hizo que la inyección del talón fuera más confortable. Las diferencias de promedios en las puntuaciones de VAS del dolor de talón a los tres meses (DPP: -0,90; IC del 95%: -2,62 a 0,82) y a los seis meses (DPP: 0,20; IC del 95%: -1,08 a 1,48) no fueron estadísticamente significativas.

Las diferencias de promedios ponderados se presentan en las tablas de datos de los ensayos controlados aleatorios cuyas desviaciones estándar fueron informadas. Estos datos no estaban disponibles para los siguientes ensayos: (Basford 1998; Black 1996; Caselli 1997; Powell 1998; Rompe 1996a )).

Efectos adversos

Se informaron pocos efectos adversos en ambos grupos. No se informaron eventos adversos en todos los casos. Diez ensayos controlados aleatorios no mencionaron los eventos adversos en sus informes. (Black 1996; Caselli 1997; Crawford 1996; Crawford 1999; Gudeman 1997; Rompe 1996a; Kriss 1990; Lynch 1998; Martin 2001; Nolan 1990). Basford 1998 ) informó eventos adversos despreciables, con un 4% de pacientes que informaron sensaciones leves durante o después del tratamiento con láser. Blockey 1956 informó que no había ningún evento adverso en pacientes que recibieron solución fisiológica o en el grupo con esteroides. Powell 1998 encontró que el 19% de los pacientes estaba descontento con las tablillas nocturnas y muchos informaron la imposibilidad de tolerar el dispositivo. Rompe 1996b concluyó que la ESWT fue considerada desagradable por todos los pacientes, aunque no tan desagradable como la infiltración local. No se deduce claramente del informe cuántos pacientes tenían experiencia previa de infiltración local. Buchbinder 2002 mencionó que un participante de cada grupo informó dolor durante una semana después del tratamiento, un participante en el grupo activo informó calor y entumecimiento, un participante en el grupo placebo informó dolor y sensación de ardor y un paciente en el grupo activo también informó moretón en el tobillo después del primer tratamiento.
Ogden 2001 informó 38 episodios de eventos adversos en el ensayo de ESWT versus placebo. Dieciocho de ellos ocurrieron en el grupo de tratamiento activo. Los eventos adversos o las complicaciones fueron; dolor después del tratamiento, sensación de entumecimiento y de hormigueo. Un paciente tuvo un desgarro de la fascia plantar que fue atribuido a un tratamiento anterior con múltiples inyecciones de corticosteroides.

Resultados (distintos al dolor)

Los diez ensayos controlados con asignación al azar que informaron medidas de resultados diferentes al dolor registraron lo siguiente: en Basford 1998 ningún resultado significativamente diferente, excepto que el grupo control podía caminar más trecho sin cojear al mes y tenía una marcha sobre los dedos del pie más dolorosa en el momento del último tratamiento. Black 1996 encontró que la Ritchie Tenderness Score para el grupo con esteroides era 1.9 antes de la intervención y 0.7 a los tres meses después de la intervención, mientras el grupo con almohadilla de talón tenía una puntuación de 1.4 antes de la intervención y disminuyó a 0.5 después de tres meses . Buchbinder 2002 no encontró diferencias estadísticas en el grado de mejoría entre los grupos de tratamiento en ninguna de las cinco medidas de resultado adicionales; dolor matutino y bajo actividad, habilidad para caminar, puntuación Maryland del pie, técnica de obtención de problemas y SF36 a las seis y a las 12 semanas. Powell 1998 detectó diferencias estadísticamente significativas en las puntuaciones Mayo Clinical para los grupos a los uno, dos y seis meses. Rompe 1996a encontró que la capacidad para caminar había mejorado significativamente en el grupo de tratamiento a las tres y seis semanas, pero no informa los resultados de capacidad para caminar a las 24 semanas. En Rompe 1996b la mejoría en la capacidad de caminar sin dolor se informó como significativamente diferente para los resultados comparados entre las semanas cero y doce. Había también una diferencia significativa en la satisfacción de los pacientes con el tratamiento a favor de la terapia con dosis altas. Caselli 1997 no informó resultados secundarios a pesar de haber usado el Foot Function Index. Además de la evaluación del dolor Pfeffer 1999 midió el tiempo transcurrido hasta lograr la mejoría y el cambio en la actividad. No se presentaron datos para estos resultados: "porque son cualitativamente similares a aquellos presentados para las tasas de respuesta y los cambios globales en la puntuación del dolor". Martin 2001 recopiló datos acerca de la puntuación del dolor afectado por el ejercicio, actividades recreativas y de trabajo en el valor inicial, pero no presentó datos después de la intervención. Lynch 1998 recopiló datos sobre el efecto del dolor del talón en tres tipos de actividades: de recreación, trabajo y ejercicio pero no se presentaron datos sobre los resultados después de la intervención. Powell 1998 usó el cuestionario SF36 (del inglés "short-form 36 health status questionnaire"). Encontró que los valores iniciales mostraban puntuaciones más bajas para el dolor físico, cambio en la salud general, desempeño del papel, funcionamiento social y funcionamiento físico en comparación con los promedios pareados por edad de los EE.UU. Tres meses después del tratamiento, estos valores retornaron a los valores normales y los aumentos fueron simétricos. La mejoría en ambos grupos con el tiempo (antes y después de la intervención) fue estadísticamente significativa (p = 0,005). Ogden 2001 encontró una diferencia de 35% en el uso de analgesia en los dos grupos de pacientes pero sólo diferencias pequeñas en la reducción del dolor (6%) y en la actividad (1%).


DISCUSIÓN

Los tratamientos para el talón doloroso que han sido sometidos a evaluación en ensayos controlados aleatorios son la terapia de choque con ondas extracorpóreas, las inyecciones de esteroides, las almohadillas para el talón, las ortosis y las tablillas nocturnas.

La terapia de choque con ondas extracorpóreas ha sido evaluada en cinco ensayos controlados usando diferentes dosis (Buchbinder 2002; Ogden 2001; Rompe 1996a; Rompe 1996b; Krischek 1998 )). Los resultados de los estudios de la ESWT son ambiguos; Ogden 2001 concluye que la ESWT es más efectiva que el placebo pero solamente informa una diferencia promedio de 6% (reducción en el dolor del talón). Al igual que el informe del ensayo de Rompe 1996a , Ogden 2001 no presenta las medidas de varianza, lo que dificulta realizar un análisis alternativo de los datos de estos dos ensayos controlados con placebo. Los dos ensayos evaluaron dosis diferentes del tratamiento activo con ESWT (Rompe 1996b; Krischek 1998 )). Rompe 1996b encontró que los mejores resultados se asociaban con la dosis semanal más alta de 3 X 1000, pero en un ensayo más pequeño, Krischek 1998 no detectó una diferencia estadística entre 3 x 100 impulsos por semana ó 3 x 10 impulsos por semana de ESWT, lo que es consistente con los hallazgos de Buchbinder 2002. Buchbinder 2002 comparó 3 x 2000-2500 impulsos versus 3 x 100 impulsos administrados a intervalos semanales y no encontró diferencias estadísticamente significativas en el grado de mejoría en los dos grupos en ninguna de las siguientes medidas de resultado: dolor general, en la mañana y en actividad, habilidad para caminar, puntuación Maryland del pie, técnica de obtención de problemas y SF36 a las seis y a las 12 semanas.

Las inyecciones de esteroides han sido evaluadas en cinco ensayos controlados aleatorios (Black 1996; Blockey 1956; Crawford 1999; Kriss 1990; Lynch 1998 )). Los resultados de los ensayos que comparan las inyecciones de esteroides con sustancias de placebo no muestran ventajas por parte de la sustancia activa o solamente una superioridad a corto plazo sobre el placebo. Blockey 1956 no encontró diferencias en la reducción del dolor entre los grupos de tratamiento activo y de placebo y Crawford 1999 solamente detectó una diferencia estadísticamente significativa al cabo de un mes. En cuanto a los resultados medidos posteriormente (de tres a seis meses), no se detectaron diferencias estadísticas en los resultados del dolor, aunque los autores mencionan que las pérdidas en el seguimiento fueron tan altas (50%) que no les fue posible plantear conclusiones acerca de la efectividad de la terapia sobre los resultados a largo plazo. Los pacientes que recibieron un bloqueo del nervio tibial antes de la inyección, no experimentaron mayor comodidad durante el procedimiento de inyección de los esteroides en comparación con aquellos cuyos talones no fueron anestesiados (Crawford 1999 )).

La efectividad relativa de las inyecciones de esteroides comparadas con las almohadillas para el talón y las ortosis es incierta; Black 1996 no encontró pruebas de una mayor efectividad de las almohadillas comparadas con las inyecciones de esteroides, pero su estudio tuvo una muestra muy pequeña de pacientes. A pesar de que no se detectó una significación estadística, el grupo que recibió las almohadillas de viscogel tuvo el doble de reducción de dolor que el grupo tratado con inyección de esteroides. Kriss 1990 encontró que las inyecciones de esteroides solas eran estadísticamente más efectivas que las ortosis solas, o que las inyecciones de esteroides más ortosis para los resultados que se midieron al cabo de un mes. Dado que los resultados fueron obtenidos en períodos de tiempo más largos, la efectividad de las inyecciones de esteroides disminuyó hasta que no se encontraron diferencias estadísticas al cabo de seis meses. Estos datos también sugieren que la efectividad de las inyecciones de esteroides es a corto plazo. Lynch 1998 no encontró una diferencia estadística en la reducción del dolor entre las inyecciones de esteroides y las copas para el talón o entre las inyecciones de esteroides y las ortosis hechas a medida. Las diferencias en las conclusiones obtenidas en el ensayo de Kriss 1990 y el ensayo de Lynch 1998 pueden ser el resultado de diferencias en los materiales utilizados para fabricar las ortosis: aquellas usadas en Kriss 1990 fueron hechas con materiales flexibles, mientras que aquellas usadas en Lynch 1998 fueron fabricadas con materiales rígidos.

Los resultados del ensayo de Pfeffer 1999 produjeron algunas pruebas acerca de los beneficios de los ejercicios de estiramiento en comparación con los insertos prefabricados de calzado, pero no encontraron que el estiramiento produjera una mayor reducción en el dolor en comparación con las ortosis hechas a medida.

No son concluyentes las pruebas sobre la efectividad de las tablillas nocturnas. Powell 1998 encontró pruebas de la efectividad de una plantilla nocturna que proporcionaba dorsiflexión (flexión) a nivel de la articulación metatarsofalángica de los dedos de los pies. Probe 1999 no pudo detectar una diferencia en la reducción del dolor en las personas tratadas con una tablilla nocturna con dorsiflexión a nivel del tobillo y las personas tratadas con una combinación de medicamentos antiinflamatorios no esteroideos, ejercicios de estiramiento y modificaciones del calzado. Sugerimos dos posibles razones para explicar los datos observados: se usaron diferentes diseños de ensayo; los ensayos cruzados (cross-over) requieren que el problema bajo estudio sea estable y que no tenga fluctuaciones espontáneas. Las pruebas derivadas de ensayos controlados aleatorios en esta revisión sugieren que el dolor del talón se recupera espontáneamente en una proporción de la población. De hecho, la mejoría continua en el dolor de talón de los participantes en el ensayo cruzado (Powell 1998 ) cuatro meses después del fin del tratamiento con tablillas nocturnas, apoya esta idea. La segunda explicación posible para las conclusiones diferentes de las evaluaciones de las tablillas nocturnas podría ser las diferencias en el diseño de las plantillas: la dorsiflexión de las articulaciones MTP (Powell 1998 ) induciría en teoría el "efecto de dorsiflexión y eversión" (p.ej. colocar tensión en la fascia plantar extendida). Este efecto no sería alcanzado con la dorsiflexión en la articulación del tobillo (Probe 1999 )). Se requieren más evaluaciones al azar de tablillas nocturnas que tengan en cuenta los aspectos de diseño (del ensayo y de la tablilla) para evaluar el efecto de este tratamiento.

La revisión encontró algunas pruebas indirectas que indican que el dolor del talón de los pacientes mejora espontáneamente (ver Tabla 01)). Los pacientes en todos los brazos de los ensayos mejoraron independientemente del tratamiento asignado. Esto confirma las creencias personales de algunos médicos de que el problema es autolimitante en algunos pacientes (Singh 1997 ),y que las investigaciones diagnósticas y las estrategias de tratamiento prescritas deben considerarse a la luz de estas pruebas.

La revisión incluyó diecinueve ensayos controlados aleatorios que evalúan intervenciones para el tratamiento del dolor del talón. Las puntuaciones de la evaluación de calidad fueron en general malas y únicamente un ensayo cumplió con los cinco criterios de calidad (ver "Tabla de características de los estudios incluidos"). Los fallos por parte de la mayoría de autores al no informar claramente el ocultamiento de los profesionales de salud con respecto a la asignación del tratamiento, representa una seria amenaza a la validez de sus conclusiones. Los profesionales de la salud involucrados en los ensayos pueden influir sobre los estimativos de los pacientes acerca de la efectividad del tratamiento, simplemente mediante su interacción con los pacientes, momento en que comunican (silenciosamente) sus propias creencias y expectativas (Gracely 1985 )).

La estandarización de los instrumentos utilizados para medir los resultados ayudaría a hacer comparaciones entre tratamientos. Todos los ensayos incluidos en esta revisión usaron alguna versión de una escala visual analógica para evaluar el dolor. Algunos autores además midieron resultados de relevancia discutible. El dolor nocturno y el dolor durante el reposo del talón son síntomas comunes de dolor del talón que no han sido bien documentados, aunque un ensayo obtuvo estos resultados (Rompe 1996b )). Para ensayos futuros, debería considerarse un mayor uso de instrumentos para evaluar resultados funcionales. Los informes de los ensayos también proporcionaron información mínima acerca del procedimiento de asignación al azar y del número de pérdidas durante el seguimiento. La falta de información sobre el procedimiento de asignación al azar ha sido asociada con una sobreestimación de los efectos del tratamiento por parte de los revisores de la literatura sobre embarazo y parto (Schulz 1995 )).

Ninguno de los ensayos controlados con asignación al azar informó evaluaciones para atletas, pacientes con cuadros reumatológicos seropositivos o seronegativos, niños o cualquier otro subgrupo de la población. Por consiguiente, se sabe poco acerca de la respuesta de estos individuos a los tratamientos evaluados en los estudios incluidos.

La falta de desviaciones estándar informadas asociadas con las puntuaciones promedio de dolor y otros resultados hicieron imposible realizar análisis alternativos de algunos ensayos. Aunque escribimos a los autores que omitieron esta información, sólo dos (Martin 2001 ; Rompe 1996b ) respondieron a nuestra solicitud. No podemos, por consiguiente, calcular riesgos relativos o diferencias de promedios ponderados para todos los ensayos.

Todos los ensayos tenían tamaños de muestra pequeños, lo que puede haber redundado en que los efectos beneficiosos o perjudiciales del tratamiento no hayan sido detectados. En el futuro, es probable que los ensayos que evalúen tratamientos para el talón doloroso necesiten ser multicéntricos para reclutar la cantidad de pacientes suficiente para asegurar un poder estadístico adecuado. Los informes de todos los futuros ensayos deben incluir también estadísticas de conjunto detalladas para posibilitar la agrupación de datos. Aunque todos los autores de ensayos usaron escalas analógicas visuales para evaluar el dolor de los pacientes, la variedad de instrumentos usados para medir los resultados secundarios necesita ser estandarizada. También sugerimos que los editores de las revistas y los autores deben estar al tanto de las guías CONSORT para el informe de ensayos controlados aleatorios.



CONCLUSIONES DE LOS AUTORES
Implicaciones para la práctica


En este momento hay evidencia limitada en la que basar la práctica clínica. Los tratamientos que se utilizan para disminuir el dolor del talón parecen proporcionar un beneficio sólo marginal sobre los tratamientos de control con ejercicios de estiramiento o incluso en aquellos casos en los que no se administra tratamiento alguno. Las inyecciones de esteroides son un método popular para tratar la afección pero sólo parecen ser útiles a corto plazo y únicamente en menor grado. La terapia de ondas de choque extracorpórea ha sido evaluada en cinco ensayos aleatorios con cuatro de ellos realizados en Alemania (Krischek 1998; Ogden 2001; Rompe 1996a; Rompe 1996b ),donde la terapia fue desarrollada. El equipo fue distribuido sin costo alguno a los médicos que realizaron los ensayos clínicos (Fritze 1998 )). La aplicación del criterio estricto de una identificación positiva en los rayos X de un espolón en el talón antes de incluir a los pacientes en estos cuatro ensayos, limita el poder de generalización de los hallazgos. Es necesario tener en cuenta que la ESWT fue considerada desagradable por todos los pacientes. (Rompe 1996b )). También se ha expresado insatisfacción con el uso de tablillas nocturnas e incapacidad para tolerar el dispositivo (Powell 1998 )).

Los médicos deben abstenerse de usar un bloqueo del nervio tibial para anestesiar el talón antes de aplicar una inyección de esteroides. No parece que produzca una comodidad adicional durante el procedimiento.

Hay pruebas limitadas que indican que los ejercicios de estiramiento se asocian con mejores resultados que las plantillas adicionales prefabricadas pero no que las ortosis hechas a medida.

Implicaciones para la investigación

Se necesitan más ensayos controlados aleatorios para evaluar las intervenciones para tratar el dolor plantar del talón. El análisis de subgrupos de personas que permanecían de pie por más de ocho horas al día sugiere que los ejercicios de estiramiento solos pueden ser más efectivos para manejar el problema que otras intervenciones clínicamente establecidas (Pfeffer 1999 )). Es importante evaluar en detalle las ortosis hechas a medida para establecer los verdaderos riesgos y beneficios asociados con este tratamiento en personas con dolor del talón que permanecen de pie durante largos períodos de tiempo. De hecho, los autores de ensayos futuros pueden considerar que se obtengan datos sobre la cantidad de tiempo que los pacientes del ensayo permanecen de pie cada día. También valdría la pena evaluar la efectividad del estiramiento en un gran ECA controlado con placebo.

Todos los ensayos controlados aleatorios incluidos en la revisión contenían valores asociados a estimaciones sesgadas de los efectos del tratamiento, como resultado del diseño experimental o de los pequeños tamaños de muestra. Debe considerarse la realización de ensayos multicéntricos para mejorar el poder estadístico de los estudios que evalúan intervenciones para este problema. La calidad del informe de los ensayos incluidos en la revisión es en general mala y los autores de futuros ensayos necesitan incorporar los elementos relacionados con el mantenimiento de la validez interna al momento de diseñar los ECA. Cierta estandarización de los resultados utilizados para la evaluación del talón doloroso mejoraría la homogeneidad de los datos de los ensayos La incorporación de resultados binarios en los ensayos ayudaría a establecer las proporciones de personas que no se curan con los tratamientos.


AGRADECIMIENTOS

Los autores agradecen a los editores y al coordinador del Grupo de Revisión de Lesiones Musculoesqueléticas (Musculoskeletal Injuries Review Group) por sus comentarios constructivos durante la actualización de la revisión. También agradecen a Lesley Gillespie (Coordinador de Búsqueda de Ensayos) y a Leeann Morton (ex Coordinador del Grupo de Revisión). Los autores también desean agradecer a Jill Ferrari sus búsquedas manuales de las revistas de podiatría.


POTENCIAL CONFLICTO DE INTERÉS

Fay Crawford fue el investigador principal en dos de los estudios incluidos en la revisión.


TABLAS

Characteristics of included studies

StudyBasford 1998 
MethodsRandomisation: block randomisation into one of two groups.
Allocation concealment: not clear.
Assessor blinding: assessment performed by one of two blinded physicians.
Loss to follow up: not clear.
Intention to treat: No.
QA score 2/5 
ParticipantsRochester MN, USA.
Number of patients: 32 subjects entered the study
Sex: 25 females, 7 males
Age: Control group median 42 (33 -51) treatment group median 42.5 (26 -64) years
Symptom duration: control group median 6.5 (0.5 -90) months, treatment group median 12.0 (3 -180) months.
Inclusion criteria: age 18 to 70, plantar fasciitis for more than 30 days.
Exclusion criteria: Treatment within the previous 30 days, recent change in activity, use of gluco corticoids, pre-menopausal females were required to use adequate birth control. Foot orthoses, analgesics, NSAIDs were permitted and analysed as a variable. 
Interventions1. Low intensity laser.
Irradiation with a 30 mW continuous wave 0.83 microns GaA1As IR diode laser used for 33 seconds at the origin of the plantar fascia, and then 2 x 33 second sweeps along the medial border of the plantar fascia.
2. Dummy laser.
(All 'treatments' performed with a non energised probe).
Both groups treated 3 x per week for 4 weeks. 
OutcomesFollow-up: session 6 (week 2) and session 12 (week 4) and 1 month after last treatment.
1. Pain: 1000 mm VAS; first steps in the morning, duration of pain and effects of pain on daily activities.
2. Distance walked before limping: findings only significantly different between groups in two categories; the control group could walk a significantly greater distance before limping at 1 month follow-up and this group experienced more pain with toe walking
3. Orthotic use (no data)
4. Side effects: Reported as negligible; 4% of patients reported minimal sensations before and after treatment. 
Notes 
Allocation concealment
StudyBlack 1996 
MethodsRandomisation: method not clear.
Allocation concealment: not known.
Assessor blinding: not stated.
Loss to follow up: 3 (18%).
Intention to treat: no.
QA score 1/5 
ParticipantsNorthern Ireland.
17 patients entered the trial.
Sex: 10 males and 4 females with 21 episodes of heel pain were retained.
Age: range 21-73 years
No differences in baseline age, duration of pain or initial pain scores.
Exclusion criteria: rheumatoid arthritis. 
Interventions1. Triamcinolone (Lederspan) 20 mg with 2% plain lignocaine and advice to rest for 48 hours.
2. Viscoheel sofspot ( a viscoelastic heel orthosis) 6mm thick with a lower dual durometer plug of 15 mm width placed to correspond with the medial calcaneal tubercle

Co-interventions: all participants received an insole for both feet even when their condition was unilateral in order to avoid limb length discrepancies. Patients in the heel aid group were advised to change their shoes to accommodate the device as required. 
OutcomesFollow up: 1, 2 and 3 months.
1. 10 cm VAS. Mean pain score before treatment with steroid = 6.4 which decreased to 4.0 after treatment. Mean pain score before treatment with heel pad =6.2 before treatment and reduced to 2.5 at follow up.
2. Ritchie tenderness scale. Steroid group pre intervention = 1.90 and at 3 month follow up = 0.70 while the orthotic group 1.4 pre intervention and 0.5 at follow up.
3. Adverse events: not reported. 
NotesOnly means reported, standard deviations unavailable. 
Allocation concealment
StudyBlockey 1956 
MethodsRandomisation: not stated.
Allocation concealment held by senior registrar.
Assessor blinding: outcomes taken by consultant.
Loss to follow-up: no.
Intention to treat: no.
QA score 2/5 
ParticipantsSalford, UK
19 patients with 22 painful heels.
Sex: 10 females and 9 males.
Age: range 40-80 years, mean 55.7 years
Exclusion criteria: patients with peri-articular joint pains; those in whom a local cause could be found; "abnormal" foot structure. (Patients with hallux valgus, hammer-toes and plantar callosity were included in the study). 
Interventions1. Plantar heel injection of 25 mg hydrocortisone acetate (steroid).
2. Saline injection.
Co-interventions: All patients were also given a sponge heel pad. 
OutcomesFollow-up: 1, 2, 3 and 4 weeks and 6 months. Final assessments were made between 6 and 18 months.
1. Only primary outcomes were noted: the complete resolution of pain
2. Adverse events: reported no patients in either groups experienced adverse events. 
NotesDichotomous outcomes only 
Allocation concealment
StudyBuchbinder 2002 
MethodsRandomisation:
Computer generated numbers
conveyed to single therapist by central telephone call (remote randomisation).
Assessor blind: yes.
Loss to follow-up: 5 (6%).
Intention to treat: yes, baseline data given.
Q/A score 5/5 
ParticipantsMelbourne, Australia.
166 patients
Sex: 93 females 68 male
Age range
Exclusion: general inflammatory arthropathy, wound lesion, pregnancy, severe infection, malignancy, bleeding disorder, pacemaker, previous heel surgery or previous ESWT
Exclusion 
Interventions1. ESWT: 2-2500 impulses 3 x weekly treatments
2. ESWT: 100 impulses 3 x weekly treatments

ESWT was applied using an experimental device, the Siemens Osteostar. Patients received 1000 impulses three times at weekly intervals or 10 impulses in the same period. Both at an energy flux density of 0.08 mJ/mm2.

All patients had the transducer head placed under the guidance of ultrasound which identified the origin of the plantar fascia adjacent to the calcaneum. 
OutcomesFollow-up: 6 and 12 weeks.
1. Overall pain, morning and activity pain
2. Walking ability 3. Maryland foot score
4. Problem elicitation technique
5. SF36

Adverse events
Pain for 1 week after treatement reported by one participant from each group. Heat and numbness was reported by 1 poarticipant in the active group. A burning sensation in the heel by 1 participant in the placebo group. Bruising after the first treatment by a participant in the active group. 
Notes 
Allocation concealment
StudyCaselli 1997 
MethodsRandomised: "randomly divided" between two groups.
Allocation concealment: unknown.
Assessor blinding: not stated.
Loss to follow-up: 6 (15%).
Intention to treat: no, baseline data not given for 6 excluded patients.
QA score 1/5 
ParticipantsNew York, USA. Patients attending foot clinics were screened for plantar heel pain. 40 patients were recruited, results obtained for 34. Exclusion criteria: diabetes, peripheral vascular disease, rheumatoid arthritis, seronegative spondylopathy and allergy to any of the materials used to construct the insoles.
Sex: 12 males and 22 females.
Age: range 28 - 59 years 
Interventions1. PPT/Rx Firm Moulded insoles containing a Nikken magnetic foil placed in the heel.
2. PPT/Rx Firm Moulded Insole without the magnetic foil.
Subjects were requested to wear an enclosed shoe.
No co-interventions were used. 
OutcomesFollow-up: 4 weeks
1. Foot Function Index
2. Adverse events: Not reported 
NotesBaseline characteristics not given for all patients randomised.
No standard deviations were reported. 
Allocation concealment
StudyCrawford 1996 
MethodsRandomisation: shuffled cards.
Allocation concealment: envelopes held by independent observer.
Assessor blinding: the ultrasound machine was covered with a drape by an independent observer to prevent the treatment allocation being revealed to the therapist who took outcome measurements.
Loss to follow-up: all patients completed treatment.
Intention to treat: not applicable.
QA score 3/5 
ParticipantsLondon, UK
19 patients with 26 episodes of heel pain.
Sex: Treatment group: 7 males and 6 females
Placebo group: 5 females and 8 male
Age: treatment group 50 years (range 20-71), placebo group 55 years (range 20-79).
Exclusion criteria: those who had previously been treated with ultrasound, presence of fluffy calcaneal spur on x-ray, generalised joint pain the use of analgesics, heel pads or orthoses. 
Interventions1. Ultrasound at a dosage of 0.5 w/cm2, pulsed 1:4, 3 Mz. for eight minutes.
2. Placebo ultrasound when only the timer was set.
All patients received eight treatments in four weeks.
10 cm visual analogue pain scales. 
OutcomesFollow-up: week 0 (pre intervention) and at the end of 8 treatments (week 4).
1. 10 cm VAS. No differences in pain outcomes detected between the two groups.
2. Adverse events: not reported 
NotesAuthors note the possibility of a Type II error due to the small sample size. 
Allocation concealment
StudyCrawford 1999 
MethodsRandomisation: computer generated random letters. Allocation concealment: schedule held by independent observer and departmental secretary.
Assessor blinding: yes.
Loss to follow up:
1 month 4%
3 months 25%
6 months 48%
Intention to treat: no.
QA score 3/5 
ParticipantsLondon UK
91 patients with 106 episodes of heel pain.
Sex: 69 females and 37 males.
Age: range 30 - 87 years, mean age 57 yrs (SD 12.9) 
Interventions1. 1 ml of 25 mg/ml prednisilone acetate with 1% lignocaine.
2. 1 ml of 25% prednisilone acetate with 1ml of 2% lignocaine given under a posterior tibila nerve block.
3. 2 ml 1% lignocaine
4. 2 ml 1% lignocaine given under a posterior tibial nerve block. 
OutcomesFollow-up at baseline, 1,3 and 6 months.
Pain (2 types):
1. heel pain measured on a 10cm VAS at baseline 1,3 and 6 months.
2. injection pain measured on 10cm VAS 
Notes 
Allocation concealment
StudyGudeman 1997 
MethodsRandomisation: random assignment to one of two groups.
Allocation concealment: Unknown.
Assessor blinding: outcomes taken by a blinded assessor.
Loss to follow-up: 3 (8%).
Intention to treat: outcomes for loss to follow-up patients not stated.
QA score 2/5 
ParticipantsLocation; USA.
39 patients recruited, results available for 36.
Sex: 32 female and 7 male
Age: mean 42.1 ± 13.6 year
Exclusion criteria: history of diabetes, foot tumour or foot trauma such as fracture. 
Interventions1. Traditional modalities and placebo plusiontophoresis (buffered saline)
2. Traditional modalities and dexamethasone (steroid) ionophoresis.
All patients also received six sessions of ice and stretching programmes over a 2-3 week period. 
OutcomesFollow-up: pre treatment, post treatment (1 month) and follow-up (2 months).
1. Maryland Foot Score (MFS) 100 point scale, scores increase as pain decreases and other outcomes improve (gait, stability, limb motion, ability to climb stairs).
2. Adverse events not reported 
Notes 
Allocation concealment
StudyKrischek 1998 
MethodsRandomisation: not clear.
Allocation concealment: not stated.
Assessor blinding: not stated.
Loss to follow up: 2.
Intention to treat analysis: not stated.
QA score 1/5 
ParticipantsGermany: university hospital.
Sex: 32 females, 18 males
Age:
Group 1: 35-74
Group II: 36-79
Exclusion criteria: trapped nerve and/or peripheral neuropathy, knee or ankle joint problems, tumors or inflammatory arthritic conditions,
pregnancy,
less than 18 years of age. 
Interventions1. ESWT: 3 x 500 impulses at 0.08 mj/mm³ once weekly for 3 weeks.
2. ESWT: 3 x 100 impulses at 0.08 mj/mm³ once weekly for 3 weeks. 
OutcomesFollow-up:
12 months
Outcomes:
VAS (pain) minutes of pain free walking satisfaction using three categorical outcomes.
Adverse events: none observed. 
Notes 
Allocation concealment
StudyKriss 1990 
MethodsRandomisation: cards in sealed envelopes.
Allocation concealment: unknown.
Assessor blinding: not applicable.
Loss to follow-up: 4
Intention to treat: not clear.
QA score 2/5 
ParticipantsLondon, UK.
80 patients entered the trial, 76 patients completed. 70 (92%) patients had pain for no more than 12 months. The median duration of pain is presented as 3.5 months for the pad and injection only groups and 6 months for the injection and pad group. 
Interventions1. Steroid injections
2. Orthoses
3. Both steroids and orthoses
Exclusion criteria: foot pain which radiated along the plantar fascia. All patient's anti inflammatory medication was stopped at least six weeks prior to the beginning of the study. 
OutcomesFollow up: 1, 4, 8, 12 and 24 weeks.
1. 100 mm VAS.
2. Adverse events: not reported 
NotesThis work is an unpublished MPhil dissertation. The study lacks a control group. 
Allocation concealment
StudyLynch 1998 
MethodsRandomisation:
not stated.
Allocation concealment:
not blind.
Assessor blinding:
not stated.
Loss to follow-up: 18 patients lost to follow-up, additional 25 refused further treatment.
Intention to treat analysis: no.
QA score 1/5 
ParticipantsUSA.
103 patients enrolled.
Sex: not stated.
Age: 19 - 81 years (average 49).
Duration of pain: left feet 46 weeks, right feet 26.5 weeks.
Exclusion criteria: any self or professional treatment one month prior to entering the study, no radiological abnormalities. 
Interventions1. Anti inflammatory therapy 0.5 ml of dexamethasone sodium phosphate 4 mg/ml with 1 ml of 0.5% bupivicaine hydrochloride. Patients also took two 300 mg capsules of etodolac per day. After 2 weeks and 4 weeks patients with poor outcomes received a second injection.
2. A visco elastic heel cup and acetaminophen on an as needed basis.
3. Mechanical therapy from a custom-made orthosis after 4 weeks of strapping. 
OutcomesFollow-up: 2, 4, 6 weeks and 3 months.
1. Pain: 0-10 visual analogue scale to measure pain.
2. At the final outcome patients were asked to assess their condition as excellent, fair or poor.
3. Leisure: participants were asked to rate the effect of heel pain a) no effect, b) minimal effect c) occasional effect and d) constant effect.
4. Work (assessed as above).
5. Exercise (assessed as above).
6. First-step pain was assessed as a) none b) minimal c) occasional d) constant. 
Notes 
Allocation concealment
StudyMartin 2001 
MethodsRandomisation:
not stated.
Allocation concealment: not stated.
Assessor blinding: not stated.
Loss to follow-up: 24%.
Intention to treat: no.
QA score 1/5 
ParticipantsUSA.
255 recruited. 62 (24%) loss to follow-up.
Sex: 195 females and 60 males.
Age: average 47 years.
Exclusion criteria: heel pain consistent with a diagnosis of bursitis, tendinitis, or neurological pain, received treatment within the previous month, radiological heel abnormalities. 
Interventions1. Custom made orthoses. 5mm polydur plastic material.
2. Over the counter arch supports made from rigid plastic. 3. Posterior tension night splint with 5° of dorsiflexion. 
OutcomesFollow-up: 12 weeks.
1. First-step pain using VAS (0-10).
Excellent, good and poor:
0-2 = Excellent
3-5 = good
6-10 =Poor 
Notes 
Allocation concealment
StudyNolan 1990 
MethodsRandomisation:
randomly divided between two groups.
Allocation concealment: codes held by third party.
Assessor blinding: yes.
Loss to follow-up: 17%.
Intention to treat: no baseline data given for excluded patients.
QA score 3/5 
ParticipantsLondon, UK.
27 patients.
Age: range 20 to 67 years.
Exclusion criteria: recent history of injury, treatments with systemic therapies likely to mask the condition, pregnancy, patients inability to give informed consent. 
Interventions1. Functioning experimental device designed to deliver electrons.
2. Disabled version of device.
Patients performed self treatment at home after demonstration from same therapist. 
OutcomesFollow-up: 21 days.
1. 10cm VAS; patients kept pain diary.
2. Adverse events: not reported 
Notes 
Allocation concealment
StudyOgden 2001 
MethodsRandomisation: not stated.
Allocation concealment: not concealed from clinician but concealed from the assessor.
Assessor blinding: yes.
Loss to follow-up: 1.5%.
Intention to treat analysis: no.
QA score: 1/5 
ParticipantsNorth America.
Number of patients: 260
Sex: female 66%, males 44%.
Age: mean 50 years, range 20 to 79 years.
Duration of symptoms: treatment group mean 2.65 years, placebo group mean 2.95 years.
Exclusion: history of plantar fascial surgery, other pathophysiologies, neurologic -vascular or metabolic diseases, steroid induced rupture of plantar fascia. 
InterventionsBoth groups received an ankle block injection.
1. ESWT: 1500 shocks at an 18 kV power setting. 2. Placebo ESWT: a styrofoam block was placed was placed against the treatment head and a fluid filled bag was placed between the styrofoam block and the subjects heel. 
OutcomesFollow-up:
1. Investigator heel pain assessment: pressure sensor applied to the site of maximum sensitivity. Minimum 50% improvement over baseline with a VAS score of 4.0 or greater.
2. Subject self assessment of pain: minimum of 50% improvement over pre-treatment baseline score of 4.0 or greater.
3. Subjects self assessment of pain on first walking in the morning: minimum of 50% improvement over pre-treatment baseline and a VAS score of 4.0.
4. Subjects self assessment of activity: distance measured without heel pain: improvement of one point on a five point scale, or maintain a 0/1 baseline level (no pain minimal pain).
5. Use of pain medications: no prescrption analgesics were given after treatment. If patient self-treated with over the counter analgesic medications it was noted. 
Notes 
Allocation concealment
StudyPfeffer 1999 
MethodsRandomisation:
method of randomisation not stated.
Allocation concealment:
not stated.
Assessor blinding:
not stated.
Loss to follow-up:
36.
Intention to treat:
no.
QA score 1/5 
ParticipantsMulticentre trial North America.
Number of patients: 236
Sex: 160 females, 76 males.
Age: mean 47 years, range 23 to 81.
Duration of symptoms:
the majority of patients had heel pain for 2 to 3 months across all treatment groups.
Exclusion criteria:
previous treatment for the condition, under 16 years of age. 
InterventionsAll groups had the control intervention in addition to the active allocation.
1. Control intervention: Achilles tendon and plantar fascia stretching for 10 minutes x 2 daily.
2. A silicone heel pad + stretching
3. A felt insert + stretching
4. A custom made polypropylene orthosis + stretching. 
OutcomesFollow-up: 8 weeks post intervention.
1. Pain: a sub-scale of the foot Function Index
2. Patients rated their heel pain as;
a) all better
b) much better
c) slightly better
d) unchanged
e) worse 
Notes 
Allocation concealment
StudyPowell 1998 
MethodsRandomisation: computer generated.
Allocation concealment: not concealed.
Assessor blinding: assessor not blind.
Loss to follow-up: 7 (18%).
Intention to treat: no.
QA score 1/5 
ParticipantsUSA.
Number of patients: 37 Number of episodes: 52.
Sex: Group A: 4 males and 18 females
Group B: 4 males and 11 females.
Age: Group A: mean 46.7 (sd 2.8 years).
Group B: mean 49.5 (sd 2.5 years).
Duration of symptoms: mean 33.4 months.
Inclusion criteria: heel pain > 6 months, pain described as severe first thing in the morning, with standing, prolonged sitting or with prolonged standing, tenderness localised to the origin of the plantar fascia on the medial tubercle of the calcaneus and failure of non-surgical treatment such as NSAIDs, orthoses, heel cups, activity modification, weight loss, steroid injections, physical therapy, casting and taping.
Exclusion criteria: previous surgery to foot or lumbar sacral spine, specific metabolic or connective tissue disorders associated with the diagnosis of heel pain, ankylosing spondylitis, RA, gout, lupus or Reiter's disease, and radiographic evidence of local pathology other than plantar fasciitis. 
InterventionsCross over study. In intervention month patients received:
1. night splint made of polypropylene with the ankle placed in 5 degrees of dorsiflexion. Foam was used distally on the splint to give 30 degrees dorsiflexion at the MTP joints.
2. No treatment 
OutcomesFollow-up: 30 days, 60 days and 6 months.
1. 10 cm visual analogue pain scales
2. Patient interviews to establish walking distance, function, footwear and orthotic requirements.
3. Physical examination evaluation of gait, ankle motion, plantar heel tenderness, presence or absence of neuropathy, and pain associated with the windlass manoeuvre.
4. A foot 'type' assessment.
5. Mayo Clinical scoring system (MCSS).
6. Adverse events: 19% of patients were dissatisfied with the device.
7. Ankle hindfoot rating system (AHRS) 
Notes 
Allocation concealment
StudyProbe 1999 
MethodsRandomisation:
computer generated randomisation.
Allocation concealment:
not stated.
Assessor blinding: yes.
Loss to follow-up: 6.
Intention to treat:
no.
QA score 3/5 
ParticipantsTeaching hospital in North America.
Number of patients:
Sex: 81 females, 35 males.
Age: 46 (SD 11 years).
Duration of symptoms: 19 weeks.
Exclusion criteria:
previous hind foot surgery, systemic illness, heel pain due to fat pad atrophy, nerve entrapment. 
Interventions1. Ankle dorsi flexion exercises 10 x 10 seconds x 3 per day for 3 months + piroxicam 20 mg daily. Shoes with supportive arches.
2. As above plus a night splint with 5° ankle dorsiflexion for use at night during sleep. 
OutcomesFollow-up: 4, 8 and 12 weeks, then between 12 and 28 months.
1. Subjective pain scales: none, mild, moderate and severe.
2. SF36
3. Mailed questionnaire for long term outcomes. 
Notes 
Allocation concealment
StudyRompe 1996a 
MethodsRandomisation: randomly allocated.
Allocation concealment: equipment did not touch patients in the placebo group.
Assessor blinding:
Loss to follow up: yes, all placebo patients after 6 weeks
Intention to treat: Yes
QA score 3/5 
ParticipantsLocation: Germany
36 patients originally recruited, six patients withdrew during follow-up.
15 patients received ESWT : 5 female and 10 males,
15 patients received placebo ESWT : 6 females and 9 males
Age: Treatment group: range 47 years (range 26 - 61); Placebo group: 51 years (range 31 - 58 years).
Duration of pain: Treatment group: median 16 months (12-64 months); Placebo group: median 22 months (12-38 months).
Inclusion criteria: pain over a radiologically proven calcaneal spur. Exclusion criteria: dysfunction in the knee or the ankle, local arthritis, generalised poly-arthritis, rheumatoid arthritis, ankylosing spondylitis, Reiter's syndrome, neurologic abnormalities, nerve entrapment, age under 18 years, pregnancy, infectious or tumorous disease 
Interventions1. ESWT device made contact with feet in the treatment group (energy density was 0.06mJ/mm2 three times in weekly intervals).
2. ESWT device did not make contact with feet in the placebo group. 
OutcomesFollow-up: 3, 6, 12 and 24 weeks after the last application. 1. 100mm VAS.
2. Digital scales were used to measure pain-free plantar pressure.
3. Pain-free walking ability was measured according to six ratings; 0 = less than 5 minutes, 1 = less than 15 minutes, 2 = less than 30 minutes, 3 = less than 45 minutes, 4 = less than 60 minutes, 5 = more than 60 minutes.
4. Patients were asked to define their improvement using the following system; 1 = no pain, 2 = symptoms improved, 3 = symptoms identical, 4 = symptoms increased.
5. Adverse events: not reported 
NotesAfter 6 weeks all placebo treatments ceased and all patients from that allocation were given true ESWT until the end of the study. Thus only outcomes at 3 and 6 weeks are reported in this review. No summary statistics are reported. 
Allocation concealment
StudyRompe 1996b 
MethodsPatients randomised into two groups using sealed numbered envelopes.
Allocation concealment: No
Assessor blinding: Yes
Loss to follow- up: 16%
Intention to treat: Not applicable
QA score 3/5 
ParticipantsDepartment of Orthopaedics Germany.
119 patients entered and 100 patients completed the study.
Inclusion criteria: painful heel for more than six months.
Exclusion criteria: problems with knee or ankle, local arthritis, generalised polyarthritis, rheumatoid arthritis, ankylosing spondlylitis, Reiter's syndrome, neurological abnormalities, nerve entrapment syndrome, aged under 18, pregnancy, infections and tumours. 
InterventionsUsing an experimental device: Extra corporeal shock wave therapy (Siemens Osteostar, Siemens AG, 91052).

1. 3 x at weekly intervals 1000 impulses of shock waves.
1. 3 x at weekly intervals 10 impulses of shock waves. 
OutcomesFollow-up: 12 weeks. Outcomes taken at 52 weeks confounded by protocol deviation after 12 weeks.
1. 100mm VAS at weeks 0 and 12 used to assess night pain, resting pain, and pain on manual pressure.
2. Pain-free walking ability was measured according to six ratings; 0 = less than 5 minutes, 1 = less than 15 minutes, 2 = less than 30 minutes, 3 = less than 45 minutes, 4 = less than 60 minutes, 5 = more than 60 minutes.
3. Pain was also assessed using an excellent, good, fair, poor scale.
4. Adverse events: concludes that ESWT is considered to be unpleasant by all patients but not more unpleasant than local infiltration. However it is not clear how many of the patients had experienced local infiltration. 
Notes26% of patients in the treatment group required further treatment at the end of the study. 
Allocation concealment
ESWT: extracorporeal shock wave therapy
PPT/Rx Firm Moulded Insoles: trade name
QA: quality assessment
VAS: visual analogue scale


Characteristics of excluded studies

StudyReason for exclusion
Batt 1996 Group outcomes assessed at different times. 
Fauno 1993 Evaluated heel pads in the prevention rather than the treatment of heel pain. 
Hammer 2002 Confusion regarding the two treatment groups. Both groups were given ESWT, group one immediately and group two after two weeks of conservative management. Not possible to compare the effect of ESWT in these two groups. 
Noble 1981 Presented the data combined for 17 conditions, of which heel pain was one. 
Rompe 2002 Five year outcomes of included trial (Rompe 1996b), however these patients cannot be included because of the potential confounding effect of additional treatments (including corticosteroid infiltrations and surgery) that unresponsive patients in both groups could receive in the original 1996 (b) trial. 
Torkki 2002 Doesn't seperate the data for painful heels, so it is combined with other musculoskeletal conditions. 
Turlik 1999 This RCT is a patient preference trial but hasn't been analysed as such. There is a risk of confounding from adjunctive therapies namely NSAIDs and steroid injections which patients were able to request in addition to the experimental therapy which was a shoe insert. 


TABLAS ADICIONALES

Table 01 Overview of outcomes from all included trials
AuthorInterventionsTreat' group outcomeContr' group outcomeContr' group outcomeStat significance
Rompe 1996b Extracorporeal shock wave therapy: 1000 vs 10 impulses Improved Improved  Yes 
Basford 1998 Lasers vs placebo Improved Improved  No 
Black 1996 Steroids vs pads Improved Improved  No 
Blockey 1956 Steroids vs steroids Improved Improved  No 
Caselli 1997 Insoles vs insoles with magnetic foil Improved Improved  Yes 
Crawford 1996 Ultrasound vs placebo Improved Improved  No 
Crawford 1999 Steroid injection vs local anaesthetic Improved Improved  Yes (at one month) 
Gudeman 1996 Iontophoresis and saline vs iontophoresis and steroids Improved Improved  Yes (at one month) 
Kriss 1990 Steroids vs insoles alone, steroids + insoles vs steroids alone, steroids + steroids vs insoles alone Improved Improved  Yes 
Krischek 1998 Extracorporeal shock wave therapy: 3x500 impulses or 3x100 impulses Improved Improved  Yes (at 3 months) 
Lynch 1998 Steroid injections vs pads vs custom made orthoses Improved Improved Improved No 
Martin 2001 Custom made orthoses vs over-the-counter-arch supports vs tension night splints Improved Imperoved Improved Yes (comparison bewteen heel pads and custom made orthoses and tension night splints 
Nolan 1990 Bioelectron MK II vs placebo Improved Improved  No 
Ogden 2001 Extracorporeal shock wave therapy: 1500 shocks at 18kV vs placebo Improved Improved  No clear 
Pfeffer 1999 Pad vs custom made insoles vs stretching exercises Improved Improved Improved Yes 
Powell 1998 Night splints Improved Improved  Yes 
Probe 1999 Night splints vs stretching exercises Improved Improved  No 
Rompe 1996a Extracorporeal shock wave therapy vs placebo Improved Improved  Yes 
Buchbinder 2002 Extracorporeal shock wave therapy vs placebo Improved Improved  No 

Table 02 Quality assessment scores
AuthorMethod of randomAllocation concealAssessor blindLoss to follow-upITT analysisQA score
Basford 1998 Block randomisation Not clear Yes No No 2/5 
Black 1996 Not clear Not clear Not clear 3 (18%) No 1/5 
Blockey 1956 Not clear Yes Yes No No 2/5 
Buchbinder 2002 Computer generated numbers Remote randomisation Yes 5 (6%) Yes 5/5 
Caselli 1997 Not clear Not clear Not clear 6 (15%) No 1/5 
Crawford 1996 Shuffled cards Cards held by independant observer Yes No No 3/5 
Crawford 1996 Computer generated random letters Schedule held by independent observer and departmental secretary Yes 1 month 4%, 3 months 25%, 6 months 48% No 3/5 
Gudeman 1997 Not clear Not clear Yes 3 (8%) No 2/5 
Krischek 1998 Not clear Not clear Not clear Not clear 1/5 
Kriss 1990 Cards in envelopes Not clear Not applicable Not clear 2/5 
Lynch 1998 Not clear Not blind Not clear 18 + further 25 refused treatment No 1/5 
Martin 2001 Not clear Not clear Not clear 24% No 1/5 
Nolan 1990 Not clear Codes held by 3rd party Yes 17% No 3/5 
Ogden 2001 Not clear Not concealed from the clinician Yes 1.5% No 1/5 
Pfeffer 1999 Not clear Not clear Not clear 36 No 1/5 
Powell 1998 Computer generated schedule Not blind No 7 (18%) No 1/5 
Probe 1999 Computer generated schedule Not clear Yes No 3/5 
Rompe 1996a Not clear Not blind Not clear all placebo patients after 6weeks Yes 1/5 
Rompe 1996b Sealed envelopes No Yes 16% Not applicable 3/5 


REFERENCIAS
Referencias de los estudios incluidos en esta revisión

Basford 1998{Solo datos publicados}
Basford JR, Malanga GA, Krause DA, William PT, Harmsen MS. A randomised controlled evaluation of low-intensity laser therapy: Plantar fasciitis. Archives of Physical Medicine and Rehabilitation 1998;79:249-54.

Black 1996
Black AJ. A preliminary study of the comparative effects of steroid injection versus orthosis (Viscoheel sofspot) on plantar fasciitis [dissertation]. Belfast: Queen's University, 1996.

Blockey 1956{Solo datos publicados}
Blockey NJ. The painful heel. A controlled trial of the value of hydrocortisone. BMJ 1956;June:1277-8.

Buchbinder 2002{Solo datos publicados}
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GRÁFICOS
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25 mg de hidrocortisona versus solución fisiológica
Medida de resultadoNro de estudiosNo. de participantesMétodo estadísticoTamaño del efecto
Sin alivio del dolor122Riesgo Relativo (Fijo) IC del 95%0.52 [0.15, 1.78]
Ultrasonido terapéutico versus ultrasonido de placebo
Medida de resultadoNro de estudiosNo. de participantesMétodo estadísticoTamaño del efecto
Dolor: cambio en las puntuaciones de la escala visual analógica (100 mm)126Diferencias de promedios ponderados (fijas) IC del 95%0.15 [-1.89, 2.19]
Inyección de esteroides versus ortosis
Medida de resultadoNro de estudiosNo. de participantesMétodo estadísticoTamaño del efecto
Dolor: cambio en las puntuaciones de la escala visual analógica (100 mm)148Diferencias de promedios ponderados (fijas) IC del 95%-45.01 [-59.12, -30.90]
Inyección de esteroides y ortosis versus inyección de esteroides
Medida de resultadoNro de estudiosNo. de participantesMétodo estadísticoTamaño del efecto
Dolor: cambio en las puntuaciones de la escala visual analógica (100 mm)150Diferencias de promedios ponderados (fijos) IC del 95%16.00 [0.72, 31.28]
Inyección de esteroides y ortosis versus ortosis
Medida de resultadoNro de estudiosNo. de participantesMétodo estadísticoTamaño del efecto
Dolor: cambio en las puntuaciones de la escala visual analógica (100 mm)154Diferencias de promedios ponderados (fijas) IC del 95%-29.01 [-44.38, -13.64]
Bioelectrón MKII (electrones)
Medida de resultadoNro de estudiosNo. de participantesMétodo estadísticoTamaño del efecto
Dolor: cambio en las puntuaciones de la escala visual analógica (100 mm)125Diferencias de promedios ponderados (fijas) IC del 95%-0.85 [-3.11, 1.41]
Iontoforesis de dexametasona al 0,4% versus placebo
Medida de resultadoNro de estudiosNo. de participantesMétodo estadísticoTamaño del efecto
Puntuación Maryland del pie (máximo de 100 puntos): cambio inmediatamente después de la intervención140Diferencias de promedios ponderados (fijas) IC del 95%3.80 [0.76, 6.84]
Puntuación Maryland del pie (máximo de 100 puntos): cambio al cabo de un mes140Diferencias de promedios ponderados (fijas) IC del 95%2.30 [-2.16, 6.76]
Terapia de choque con ondas extracorpóreas
Medida de resultadoNro de estudiosNo. de participantesMétodo estadísticoTamaño del efecto
Dolor nocturno: cambio en la EVA a las 12 semanas1100Diferencias de promedios ponderados (fijas) IC del 95%-18.13 [-21.93, -14.33]
Dolor en reposo: cambio en la EVA a las 12 semanas1100Diferencias de promedios ponderados (fijas) IC del 95%-16.72 [-21.68, -11.76]
Dolor al presionar: cambio en la EVA a las 12 semanas1100Diferencias de promedios ponderados (fijas) IC del 95%-47.30 [-54.38, -40.22]
Inyección de esteroides versus anestésico local
Medida de resultadoNro de estudiosNo. de participantesMétodo estadísticoTamaño del efecto
Dolor: cambio en la EVA al cabo de un mes1106Diferencias de promedios ponderados (fijas) IC del 95%-1.94 [-3.06, -0.82]
Dolor: cambio en la EVA al cabo de tres meses1102Diferencias de promedios ponderados (fijas) IC del 95%-0.90 [-2.62, 0.82]
Dolor: cambio en las puntuaciones de EVA al cabo de seis meses1102Diferencias de promedios ponderados (fijas) IC del 95%0.20 [-1.08, 1.48]
Ortosis a la medida versus ejercicios de estiramiento
Medida de resultadoNro de estudiosNo. de participantesMétodo estadísticoTamaño del efecto
Dolor: cambio en la escala visual analógica en personas que permanecen de pie por menos de ocho horas al día.125Diferencias de promedios ponderados (fijas) IC del 95%-15.60 [-20.54, -10.66]
Dolor: cambio en las puntuaciones visuales analógicas en personas que permanecen de pie por más de ocho horas al día118Diferencias de promedios ponderados (fijas) IC del 95%26.90 [14.92, 38.88]
Soportes del arco sin prescripción versus tablilla nocturna
Medida de resultadoNro de estudiosNo. de participantesMétodo estadísticoTamaño del efecto
Dolor: cambios en las puntuaciones visuales analógicas1122Diferencias de promedios ponderados (fijas) IC del 95%0.40 [-0.66, 1.46]
Ortosis versus entablillado nocturno
Medida de resultadoNro de estudiosNo. de participantesMétodo estadísticoTamaño del efecto
Dolor: cambios en las puntuaciones visuales analógicas1131Diferencias de promedios ponderados (fijas) IC del 95%0.60 [-0.43, 1.63]
Ortosis hechas a medida versus soportes del arco sin prescripción
Medida de resultadoNro de estudiosNo. de participantesMétodo estadísticoTamaño del efecto
Dolor: cambios en las puntuaciones visuales analógicas1133Diferencias de promedios ponderados (fijas) IC del 95%0.20 [-0.82, 1.22]
Inyección de esteroides versus copas de talón
Medida de resultadoNro de estudiosNo. de participantesMétodo estadísticoTamaño del efecto
Dolor: cambio en las escalas visuales analógicas (0 a 10)157Diferencias de promedios ponderados (fijas) IC del 95%-1.20 [-2.79, 0.39]
Inyección de esteroides versus ortosis hechas a medida
Medida de resultadoNro de estudiosNo. de participantesMétodo estadísticoTamaño del efecto
Dolor: cambio en las puntuaciones visuales analógicas (0 a 10)159Diferencias de promedios ponderados (fijas) IC del 95%1.00 [-0.56, 2.56]
ESWT de 3 x 500 impulsos versus ESWT de 3 x 100 impulsos
Medida de resultadoNro de estudiosNo. de participantesMétodo estadísticoTamaño del efecto
Dolor al caminar: cambio en la EVA a las seis semanas150Diferencias de promedios ponderados (fijas) IC del 95%-0.90 [-2.54, 0.74]
Ortosis hechas a medida versus estiramiento
Medida de resultadoNro de estudiosNo. de participantesMétodo estadísticoTamaño del efecto
Dolor del talón mejor/dolor del talón sin mejoría173Odds-ratio [Fijo] [95% IC]0.82 [0.30, 2.24]
Insertos prefabricados de calzado versus estiramiento
Medida de resultadoNro de estudiosNo. de participantesMétodo estadísticoTamaño del efecto
Dolor del talón mejor / dolor del talón sin mejoría1166Odds-ratio [Fijo] [95% IC]2.93 [1.22, 7.08]
Tablillas nocturnas con medicamentos antiinflamatorios orales, ejercicios de estiramiento y recomendaciones del calzado
Medida de resultadoNro de estudiosNo. de participantesMétodo estadísticoTamaño del efecto
Frecuencia de la mejoría del dolor del talón1113Odds-ratio [Fijo] [95% IC]1.12 [0.51, 2.45]
bloqueo del nervio tibial antes de la inyección de esteroides versus sin bloqueo del nervio tibial antes de la inyección de esteroides
Medida de resultadoNro de estudiosNo. de participantesMétodo estadísticoTamaño del efecto
EVA de 100 mm para el dolor al momento de la inyección en el talón1102Diferencias de promedios ponderados (fijas) IC del 95%0.25 [-0.67, 1.17]
2000 o 2500 ondas de choque de ESWT guiada por ultrasonido versus 100 ondas de choque de ESWT de placebo tres veces una vez a la semana
Medida de resultadoNro de estudiosNo. de participantesMétodo estadísticoTamaño del efecto
Cambio en el dolor global en la EVA a las seis semanas1161Diferencias de promedios ponderados (fijas) IC del 95%-1.90 [-11.83, 8.03]
Cambio en el dolor global en la EVA a las 12 semanas1160Diferencias de promedios ponderados (fijas) IC del 95%0.60 [-10.20, 11.40]
Cambio del dolor matutino en la EVA a las seis semanas1161Diferencias de promedios ponderados (fijas) IC del 95%-0.60 [-12.07, 10.87]
Cambio del dolor matutino en la EVA a las 12 semanas1160Diferencias de promedios ponderados (fijas) IC del 95%0.20 [-12.65, 13.05]
Cambio en la actividad del dolor en la EVA a las seis semanas1161Diferencias de promedios ponderados (fijas) IC del 95%-5.70 [-15.87, 4.47]
Cambio en la actividad del dolor en la EVA a las 12 semanas1160Diferencias de promedios ponderados (fijas) IC del 95%-1.50 [-12.85, 9.85]


CARÁTULA
Titulo

Intervenciones para tratar el dolor plantar del talón

Autor(es)

Crawford F, Thomson C

Contribución de los autores

Fay Crawford comenzó la revisión, desarrolló el protocolo, desarrolló el instrumento para la obtención de los datos, realizó las búsquedas electrónicas, hizo búsquedas en las listas de referencias y localizó los artículos. Además, fue uno de los dos revisores que obtuvieron los datos de los ECA incluidos en la revisión e ingresados en RevMan. Cuando fue necesario, la Dra. Crawford mantuvo correspondencia con los autores de los ECA incluidos y redactó todos los borradores de la revisión.

Colin Thomson actuó como segundo revisor. Aplicó los criterios de inclusión/exclusión a los ensayos identificados y obtuvo los datos a partir de los ECA incluidos. El escribió todos los borradores de la revisión. También respondió a los comentarios de los revisores por pares. Ambos revisores son garantes de la revisión.

Para la primera versión de la revisión, publlicada en el número 3, 2000, los correvisores del Dr. Crawford fueron el Sr. David Atkins y el Prof. Jo Edwards. El Sr. Atkins fue el segundo revisor, obtuvo los datos de los ECA incluidos e hizo búsquedas manuales en The Foot. El Prof. Edwards contribuyó a la interpretación de los datos y a la redacción de la revisión.

Número de protocolo publicado inicialmente1997/2
Número de revisión publicada inicialmente2000/3
Fecha de la modificación más reciente20 febrero 2003
Fecha de la modificación SIGNIFICATIVA más reciente08 mayo 2003
Cambios más recientes Los principales cambios para la primera actualización de esta revisión, publicada en el número 3, 2003, fueron:1. La fecha de búsqueda de los ensayos se extendió hasta septiembre de 2002. 2. Se incluyeron ocho nuevos estudios (Buchbinder 2002; Crawford 1999; Krischek 1998; Lynch 1998; Martin 2001; Ogden 2001; Pfeffer 1999; Probe 1999). 3. No ha habido cambios significativos en las conclusiones de la revisión.
Fecha de búsqueda de nuevos estudios no localizadosEl autor no facilitó la información
Fecha de localización de nuevos estudios aún no incluidos/excluidosEl autor no facilitó la información
Fecha de localización de nuevos estudios incluidos/excluidosEl autor no facilitó la información
Fecha de modificación de la sección conclusiones de los autoresEl autor no facilitó la información
Dirección de contacto
Dr Fay Crawford
Senior Research Fellow
The Dental Health Services Research Unit
The University of Dundee
Park place
Dundee
DD1 4HR
Scotland
UK
tel: +44 1382 425 756
f.crawford@dundee.ac.uk
fax: +44 1382 226 550
Número de la Cochrane LibraryCD000416
Grupo editorialCochrane Musculoskeletal Injuries Group
Código del grupo editorialHM-MUSKINJ


FUENTES DE FINANCIACIÓN
Recursos externos
  • La información sobre los recursos de apoyo no está disponible
Recursos internos
  • University of Dundee, Dundee UK
  • Queen Margaret University College, Edinburgh UK

Palabras clave
Medical Subject Headings (MeSH)
Adrenal Cortex Hormones [therapeutic use]; Adult; Electromagnetics; Foot Diseases [therapy]; Lasers [therapeutic use]; Orthotic Devices; Pain [therapy]; Pain Measurement; Randomized Controlled Trials; Ultrasonic Therapy

Mesh check words: Humans




Traducción realizada por el Centro Cochrane Iberoamericano.

Usado con permiso de John Wiley & Sons, Ltd.