Obstrucción selectiva tubárica mediante dispositivo ESSURE
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Informe Informe 2007/20 ISBN978-84-96990-66-1
Fecha de inicio: 25/05/2004
Fecha de finalización: 13/07/2004
| Texto completo |
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| Introducción |
De entre los métodos contraconceptivos permanentes, los
quirúrgicos —esterilización quirúrgica— son los más efectivos tanto para el
hombre como para la mujer (Huezo CM, 1992).
En el hombre, la Vasectomía o procedimiento de esterilización
masculina, bloquea los conductos deferentes para impedir el paso de
espermatozoides. Es una técnica sencilla que puede realizarse de forma
rápida, segura y poco costosa. En la mujer, la Esterilización Tubárica
implica el bloqueo, escisión y o ligadura de las trompas de Falopio
(conocida, de forma genérica, como ligadura de trompas). El resultado de
ambas intervenciones es la esterilidad permanente. La esterilización se
acepta como método irreversible, ya que aunque en la actualidad se
dispongan de técnicas quirúrgicas microscópicas, la reversibilidad no es
posible en todos los casos. De forma que además de voluntaria, la
esterilización debe ser realizada después de haber proporcionado el
consejo apropiado.
Los procedimientos de esterilización femenina han sufrido una
evolución similar a la de muchas otras técnicas quirúrgicas. Inicialmente, la
esterilización implicaba una intervención importante que requería
laparotomía abierta y anestesia general, la cual estaba asociada a
morbilidad y mortalidad propia de cirugía mayor. Este proceso ha quedado
simplificado con el desarrollo de la laparoscopia. Gradualmente se ha
convertido en un procedimiento ambulatorio que incluye la opción del uso
de anestesia local. Paralelamente, se han desarrollado técnicas de
laparotomía que permiten efectuar esterilizaciones a través de incisiones
más pequeñas (minilaparatomía). Estas técnicas también incluyen la
opción de anestesia local y, en la actualidad, son de uso masivo. Excepto
en el posparto y tras la cesárea, la mayoría de las esterilizaciones se
realizan, desde hace más de una década, por vía laparoscópica (Mosher
WD, 1990, Schwartz DB, 1989).
Para interrumpir la permeabilidad tubárica, son posibles distintas
vías de abordaje (abdominala, transvaginalb y transcevicalc), distintos
métodos (endoscópicos y no endoscópicos), distintas técnicas oclusivas
(ligadura y escisiónd, dispositivos externos o internos, métodos eléctricos
de electrocoagulación y agentes esclerosantes). En la Tabla 1 se
sistematizan las vías de acceso, los procedimientos y los métodos
oclusivos correspondientes.
El fracaso del método consistiría en el suceso de un embarazo
después de una ligadura. Éste puede ocurrir como embarazo intrauterino,
ectópico, de fase lútea (la mujer ya estaba embarazada en el momento de
la intervención), error quirúrgico (cauterización o ligadura del ligamento
redondo) o a la recanalización espontánea.
En 2002, se realizó una revisión sistemática de la literatura sobre
las ventajas y desventajas de la esterilización laparoscopica en
comparación con la minilaparatómica en cuanto a su morbilidad quirúrgica,
mortalidad y fracaso del método quirúrgico, y también laparoscopia o
minilaparatomía con la culdoscopía (Kulier R, 2002) En esta revisión, se
puso de evidencia que son dos métodos con morbilidad severa poco
frecuente y que la laparoscopia tiene menos complicaciones que la
minilaparatomía, aunque requiere de equipos más costosos y sofisticados,
así como de mayores habilidades.
Caso, sobre las técnicas utilizadas en la interrupción tubárica. Concluye en
que la morbilidad, aún siendo poco frecuente, está asociada a la técnica
utilizada y que aspectos como el entrenamiento, coste de mantenimiento
de los equipos son factores importantes para decidir que método utilizar
(Nardin JM, 2004).
Actualmente la esterilización tubárica, se considera en general un
método seguro y efectivo. En la Comunidad Autónoma Andaluza, en el
periodo 1999-2003, se practicaron 16.344 esterilizaciones (endoscópicas y
no endoscópicas) de las cuales, del 18% al 35% se realizan en hospitales
concertadose.
Además de estos métodos quirúrgicos, en los años 70 comenzaron
a describirse diversos métodos de esterilización tubárica no quirúrgicos, por
vía transcervical mediante histeroscopía. Utilizaban dos tipos de técnicas
oclusivas: las destructivas, en las que el segmento intramural de la trompa
es destruido por energía electrotérmica o agentes esclerosantes; y las
oclusivas, mediante dispositivos que ocluyen la luz. Algunos de estos
métodos, poco utilizados en nuestro medio, siguen investigándose
(EngenderHealth, 2002)f y se encuentran en distintos estadios de
desarrollo: coagulación electrotérmica, oclusión química con quinacrina y
eritromicina, dispositivos intratubáricos, bloqueos de silicona y globo
intrauterino (Johnston KA, 2004; Farrington A, 2004).
Un procedimiento histeroscópico de esterilización permanente por
vía transcervical, está disponible en España, el denominado Oclusión
Tubárica Selectiva —método Essure— que se comercializa en Europa en
febrero de 2001 y fue aprobado por la U.S. Food and Drug Administration
en 2002 (FDA; 2002).
En la actualidad el método Essure se realiza en algunos puntos de
la geografía española (Abad A; 2003), y dentro del Sistema Sanitario
Público de Andalucía (SSPA): en el Hospital Reina Sofía de Córdoba y en
el Hospital de Motril, en período de pruebas. Son conocidas las ofertas
realizadas por la empresa representante a varios hospitales andaluces
más, como parte de la política de apertura de mercados, la cual, unida a las
ventajas teóricas de este método, motiva la necesidad de un análisis del
estado de la tecnología.
Objetivo
Proporcionar información sobre el conocimiento existente a cerca de la efectividad y seguridad de la oclusión tubárica selectiva —método ESSURE— como método contraconceptivo permanente.
Métodos
Revisión no sistemática. Se han consultados los informes de Agencias de Evaluación y Revisiones Sistemáticas más recientes, Cochrane Library y bases referenciales: MEDLINE (incluido PreMedline, mediante PubMed), EMBASE (Evidence Based Medicine), CINAHL y Science Citation Index. Sociedades científicas, nacionales y extranjeras, implicadas en la contracepción, y de Ginecología y Obstetricia. Documentación aportada por el solicitante del informe.
Conclusiones
La calidad de la evidencia disponible, procedente de estudios de Series de Casos, es pobre, nivel VIII, en la escala de clasificación de la evidencia usada: el método Essure es seguro, es muy bien tolerado por las mujeres y es efectivo a corto plazo. Los periodos de seguimiento de los estudios existentes (sólo series de casos) no son suficientemente largos para poder concluir sobre su efectividad a medio y largo plazo. No existen estudios comparativos de efectividad, ni de costeefectividad que puedan establecer la efectividad o coste-efectividad del método Essure frente a su alternativa, la Esterilización Femenina por Laparoscopia.
| REFERENCIAS |
